Siempre hay muy buenas opciones para trabajar en el jardín durante las épocas invernales. Para empezar, plante crisantemos de todas las variedades que pueda: es una de las pocas especies que han sido notablemente mejoradas, obteniéndose cientos de variedades que satisfacen todas las necesidades, para el diseño de sus borduras seleccionándolos por alturas de plantas, tamaño y cantidad de flores y colores menos el azul. Necesitan una buena exposición al sol aunque algunas variedades soportan sitios ligeramente sombreados. Son poco exigentes en suelos, pueden crecer y desarrollar tanto en los arenosos como en los arcillosos. No soportan la excesiva humedad en los suelos ni el pH alcalino. Los de reacción neutra o levemente ácida son los apropiados. Aquellos que se inunden o que evacuen con dificultad el agua se les debe mejorar el drenaje con alguna enmienda física como el agregado de arena, perlita, turba u otro material semejante.
Para lograr plantas robustas y con flores de muy buena calidad es necesario agregar con regularidad nutrientes al suelo a través de fertilizantes químicos u orgánicos. Las plantas las pueden obtener de gajos tomados del extremo apical de las ramas en primavera o por división de matas separándolas en matas más pequeñas o solo un eje con raíces. Quíteles el brote terminal para abrir la mata al estimular la formación de nuevas ramas. Además del control de enfermedades prevenga el ataque de insectos como los pulgones pulverizando las plantas con agua de nicotina. Si quiere obtener flores para cortar elimine las yemas o botones florales axilares a medida que aparezcan dejando solo la flor apical.

Variantes. Otra especie de gran valor ornamental que se encuentra poco difundida en nuestros jardines son las Hostas. En un principio fueron confundidas por los botánicos con el género Hemerocallis. Su nombre está dedicado al médico austríaco Nicolaus Thomas Host. Especie herbácea perenne originaria de China y Japón se la utiliza para conformar los primeros estratos de las borduras florales por su bajo porte, atractivo follaje y abundante floración otoñal de color blanco, lila, azul y púrpura azulado. Soportan las bajas temperaturas y necesitan un ambiente de media sombra, suelos profundos, húmedos con buen contenido de materia orgánica. Son exigentes en nutrientes por lo que se deben fertilizar 2 o 3 veces al año agregando nitrógeno, fósforo y potasio si los suelos son pobres en materia orgánica. Se las reproduce por división de matas. Cada nueva mata así obtenida debe tener al menos 3 a 4 vástagos y se la implanta enterrándolas unos 3 cm por de bajo del cuello de la raíz. Su principal enemigo son las babosas y caracoles.
Un modo eficaz de controlarlos es espolvoreando el suelo con cenizas que impiden su desplazamiento y al mismo tiempo fertilizan el medio. Una vez implantadas pueden conservarse en el sitio por muchos años, más de 15, pues no manifiestan síntomas de deterioro al aumentar su masa foliar y radical. Especies de Hostas de follaje verde: Hosta crispula, H. fortunei H. lancifolia, h. plantaginea, H. tardiflora, H. undulata, H. ventricosa; de follaje azulado: Hosta glauca; de follaje disciplinado: Hosta albomarginata 
Acorte las ramas de las Lavandas (Lavandula spica) para que las plantas no se deformen.

Maquillaje. Si tienen varios años de implantadas y nunca han sido podadas las plantas se desvisten de hojas en sus ramas principales y mantienen el follaje sobre las más jóvenes. Además pierden su forma erguida y compacta inclinándose las ramas en cualquier dirección, desmereciéndose el aspecto general de la planta. Para recuperarlas tiene que acortar sus ramas hasta la altura de un nuevo brote que se inician a pocos centímetros del suelo. No todas las ramas forman nuevos brotes.
Si poda una rama sin brotes quitándole y por debajo de la zona foliada dejando la rama totalmente sin hojas, la rama se seca. Para mantener la planta con una buena forma y con el follaje compacto desde la base es necesario acortarle las ramas unos pocos centímetros todos los años después de la maduración del fruto. Conserve las varas florales para perfumar sus prendas, placares, armarios y ambientes pequeños. Las plantas de Lavandula dentata no se deforman tanto y las flores no son tan perfumadas pero se mantienen sin marchitarse durante mucho tiempo. Recuerde ubicarlas en sitios bien soleados y con poca humedad en el suelo y en el ambiente para que las plantas no se deformen y los aceites esenciales se concentren aumentando de este modo la intensidad del aroma.