A raíz de un pedido de activistas, el parlamento francés aprobó un decreto que obliga a las empresas constructoras a cubrir parcialmente los techos de las edificaciones con vegetación o con paneles solares. La reglamentación se aplicará en construcciones nuevas ubicados en zonas comerciales.

La ley en cuestión busca implementar nuevas acciones para reducir la polución en el país, uno de los grandes problemas que las autoridades gubernamentales de todo el mundo deberían tener en agenda. Las terrazas verdes no solo hacen disminuir la polución del aire, si no que además ayudan a evitar que las edificaciones se sobrecalienten, aportando calidad de vida y transformando el paisaje.

Si bien el problema está a la vista, es importante saber que la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud y contribuye a la morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cáncer de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, como lo es el asma. Por otra parte, un estudio de la Unión Europea señaló que cada año en Francia mueren unas 40 mil personas debido a enfermedades derivadas de la polución proveniente sobre todo de las emisiones de los autos y de los compuestos químicos que emiten las fábricas. 

Esta legislación ya había sido tomada por otras ciudades como Copenhague, donde las autoridades vieron en los techos verdes una forma de gestionar más eficientemente las aguas lluvias y residuales, debido a que se estima que en la ciudad danesa en los próximos 100 años lloverá un 30 por ciento más que en la actualidad.

Poner solución a la contaminación del aire en grandes ciudades como Hong Kong, Nueva Delhi, Santiago de Chile y muchas otras, es un gran desafío en materia de políticas públicas.