Por Matilde Moyano

Uno de los aspectos que abordó Posibl Impact Day fue la Tecnología de Impacto social, es decir, cómo podemos generar cambios a partir de la tecnología en grandes problemas de la humanidad como la pobreza, la desigualdad, el cambio climático.

Como indicó Martín Parlato, creador de Posibl,“Internet ha generado un océano de información, y nosotros podemos disponer de ese océano para cambiar las cosas, para llevar un mensaje de un lugar a otro en cuestión de segundos”.

Participó de este bloque Gino Tubaro, fundador de Atomic Lab, para mostrar uno de sus proyectos que consiste en el desarrollo de prótesis impresas en 3D, algo que comenzó como un dibujo en una hoja de papel y que logró transformar en algo más grande: “de algo muy sencillo, un invento o algo fácil de armar se puede lograr muchas cosas”, expresó este joven inventor quien habló sobre lo gratificante de aplicar tecnología en chicos que tienen una necesidad.

Vimos que en muy poco tiempo y con muy poca plata podíamos crear una prótesis y transformar a alguien con una discapacidad en un superhéroe”, ya que las prótesis son personalizadas, como por ejemplo una mano de Iron Man o de un cuadro de fútbol.

Por otra parte, expuso Aisha Lebron, directora de comunicaciones de Change Argentina, una plataforma presente en Argentina desde 2013 y que es muy representativa de la idea de tecnología de impacto social, ya que logró la democratización de la información al permitir la participación ciudadana directa: cualquier persona puede generar una petición e interpelar directamente a las autoridades, como lo fue el pedido de la ONG ‘Un sueño para Misiones’ que propuso un pedido con el fin de erradicar el trabajo infantil en la producción de la yerba mate en Misiones, pedido que se convirtió en un proyecto de ley.

Junto a Posibl realizaron un documental que podés mirar ACÁ.

“La gente utiliza la herramienta para hacer visible su reclamo y genera un círculo democrático en el cual es escuchado, recibido, respetado, y con la ayuda de toda la comunidad en la cual el generador de la petición no dice si es abogado, zapatero o cuántos años tiene, si no que dice ‘mi hijo es autista, la pirotecnia en Navidad lo vuelve loco, me junté con otros padres que les pasa lo mismo’, es a partir de la realidad”, indicó Aisha.

También estuvo presente Celeste Medina, CEO y cofundadora de ADA IT, una empresa de desarrollo de software que realiza sus operaciones con el objetivo de generar un impacto social a través de la capacitación de mujeres con algún tipo de vulnerabilidad, y la empleabilidad.

Esta emprendedora busca empoderar a las mujeres a través de la tecnología, ya que uno de los objetivos del desarrollo sostenible es la equidad de género, que como remarcó “nos conviene a todos, porque está demostrado por el Banco Interamericano de Desarrollo en el Foro Económico Mundial que cuantas más oportunidades tienen las mujeres, más crece el PBI de un país.

Celeste explicó que actualmente en Argentina, del total de personas que trabajan solo el 30% son mujeres de las cuales la mayoría tiene trabajos discontinuos, informales y de bajos ingresos. Y marcó que si bien hay muchas fundaciones y ongs que capacitan en programación, esas personas no terminan empleadas en la industria.

“Tener una carrera en tecnología es personalmente para mí y para mi socio una posibilidad de progreso socioeconómico enorme”, por lo que ahora quieren brindarle a las mujeres las mismas posibilidades que ellos tuvieron, en una industria que necesita gente. “Nosotros tuvimos experiencias personales muy duras y hubo gente que nos ayudó a salir adelante, por eso quisimos devolver todo ese apoyo que fue clave”.

Para quienes deseen interiorizarse en este ambito de la tecnología de impacto social, Celeste recomendó una guía que está disponible en internet: ‘Diseño centrado en las personas’.