Por Matilde Moyano

En diálogo con El Federal, el emprendedor Eduardo Pérez, creador de esta “Teja Híbrida” que ya se encuentra patentada en Argentina y en la región, explicó que su innovación “es una teja que permite tener cubierta verde y producción solar” y que “la generación por kilowatt instalado vale 1/4 de lo que vale un panel solar tradicional.

La celda solar que utiliza, que se compra en China, vale 1/4 del valor del panel solar tradicional que vende el mismo proveedor: Cuando tomamos la celda que ya vale ¼ del valor y lo ponemos en una teja cuyo cemento vale ¼ de lo que vale una teja de arcilla, y nos evitamos el costo de la estructura portante del panel solar y la mano de obra, y una segunda instalación en todo ese ahorro, nosotros logramos que el kilowatt instalado salga ¼ que lo tradicional“, detalló este emprendedor especializado en Marketing.

Rendimiento y beneficios

Pérez asegura que su Teja Híbrida rinde exactamente lo mismo que un panel solar: “Es más económico y además tiene un montón de beneficios. Por ejemplo, cuando le pega una piedra a un panel solar, generalmente lo quiebra. Cuando le pega una piedra a una celda que está dentro de una estructura de cemento, queda contenida y tiene mayor absorción. Pero si se rompe el panel solar, perdés toda la producción del panel, íntegra, porque están todas en serie. Cuando se rompe la celda, solamente pierdo 9 watts, contra 300, porque estas están en paralelo, entonces el resto de las celdas siguen produciendo.”

A la hora de reemplazar una pieza, “una persona se sube al techo, desenchufa y coloca una nueva, en cambio si hay que cambiar el panel que está en la azotea, que tiene un montón de cuestiones de seguridad sale mucha plata.”

Si vos estás por construir tu casa, y ya no te da el presupuesto para hacerla solar, podés hacer de cubierta verde y dejarla lista para después pasarte a solar. En definitiva lo que estamos dejando es un sócalo, que deja el espacio listo para que después pasemos al solar. En algunos casos, en construcciones agrestes, de campo, serranas, la cubierta verde es estética, te integra el entorno, te saca el impacto visual, pero la función principal es la de dejar listo ese espacio.

Eduardo destacó que actualmente se encuentra realizando una experiencia piloto, su primera instalación en Vicente López, en el centro comunitario “Renuevo”, para poder llevar esta experiencia de fabricación por parte de gente sin conocimientos técnicos, en un ambiente vulnerable, a un evento que tendrá lugar en Chile en noviembre, el Concurso Triple Impacto Emprendedor, donde la Teja Híbrida es finalista.

¿Cómo surgió esta innovación?

Estuve trabajando en España dos años en energías renovables, y allá la mejor instalación de energía renovables es híbrida, eólica solar, y veía que cuando teníamos una obra en construcción yo tenía que esperar que instalaran el tejado, para recién ahí poder poner los paneles, y ahí pensé que tenía que haber algo que me permita estar en ese proceso, es decir, algo que ya esté en la teja, y que a la vez eso fuera más económico.

La idea, que nació hace unos 4 – 5 años, quedó en un cajón, y hace unos 8 – 9 meses renació ante “la actual revolución y toma de conciencia de que el planeta no tiene más tiempo, y que la energía verde tiene que ser más económica, además teniendo en cuenta que la Argentina implementó la ley que permite inyectar energía a la red.

Inversión

“El precio de referencia previo a la última devaluación del dólar, mi teja tenía un costo de fabricación de 260 pesos, para vender a nivel mayorista a 450 pesos, para que llegue al consumidor final a 750 pesos.” Asimismo, aún no se encuentran a la venta. “Antes de que cambiara el dólar, esta solución se amortizaba en dos años y medio, ahora en ocho años y medio, sin tener en cuenta la venta de energía a la red, que ya está reglamentada pero que está recién arrancando”, explicó este emprendedor que destaca que su proyecto es de triple impacto, ya que además de ser sustentable tiene impacto social.