Con la intensa búsqueda de una mujer de 21 años que continúa desaparecida en Ascochinga, ya son siete los muertos por el fuerte temporal de lluvia que se registró el sábado en varias localidades de las sierras chicas de Córdoba, en la capital provincial y en los alrededores. Como consecuencia de las lluvias, un millar de personas permanecen evacuadas, según los datos oficiales del Comité de Crisis provincial.
 
Entre otras consecuencias, dejó como saldo graves daños materiales, rutas y puentes destruidos, además de la interrupción de servicios. “Nunca vimos una situación así. Llovieron casi 300 milímetros en las sierras. Fue increíle”, declaró el intendente de Mendiolaza, un pueblo de 15 mil habitantes que es, por estas horas, el más afectado por el temporal.
 
El Comité de Crisis provincial confirmó el hallazgo de otros dos cuerpos sin vida: una nena de 5 años y un muchacho de 35 que fueron arrastrados por los ríos desbordados en Río Ceballos y en la zona de Ascochinga, mientras que ayer apareció Mariana Di Marco, quien ayer se encontraba en un campamento de Scouts en las adyacencias de río La Pampa, en el departamento Colón.
 
También en Mendiolaza los arroyos se desbordaron y las aguas arrasaron con viviendas enteras. “Un rio de cinco metros de ancho se convirtió en una río de cinco metros de hondo y cuarenta metros de ancho”, dijo el intendente de Mendiolaza, Néstor Salibi, en una entrevista radial en Radio Continental. En esa localidad llovieron 260 milímetros en una día cuando las precipitaciones anuales tienen un promedio de 540 milímetros.
 
Con un lunes sin lluvias, los grupos rescatistas y de salvataje (Ejército, Gendarmería, Policía, Bomberos, Aeronáutica y grupos especiales) continúan con sus intensas tareas para recuperar la conectividad vial, la limpieza de los ríos, puentes y verificar las condiciones de las viviendas afectadas por las inundaciones.
Los trabajos se realizan en capital, el Gran Córdoba, Saldán, Villa Allende, Unquillo, Río Ceballos, Salsipuedes, Ascochinga, Mendiolaza y Jesús María, que fueron los más perjudicados. Muchas casas prácticamente desaparecieron al ser arrasadas por la fuerte corriente de las crecidas en Río Ceballos, Unquillo y Villa Allende, en tanto varios vehículos aún permanecen bajo las aguas de los cauces en los ríos.
El Comité de Crisis dispuso de helicópteros para el relevo aéreo de los puentes, rutas y ubicar los vehículos arrastrados por el agua.
 
En tanto, organizaciones políticas, sociales, instituciones y referentes ciudadanos se sumaron a una movida solidaria para ayudar a los damnificados, mientras las delegaciones de organismos nacionales en Córdoba dispusieron de sus estructuras para ponerse a disposición de los cordobeses afectados.
También se reforzó la seguridad para evitar los actos de vandalismos en las viviendas que debieron ser evacuadas, mientras que las empresas prestadoras de servicios montaron un operativo para recuperar la energía eléctrica, telefonía, Internet y el agua potable.
 
El gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, manifestó que “el nivel de las aguas está bajando” y que “de a poco la situación comienza normalizarse”, lo que permite paulatinamente mejorar las condiciones para recuperar las zonas afectadas, particularmente los servicios y la transitabilidad vehicular en las rutas. Decretó tres días de duelo.
El mandatario, que recordó que desde 1992 no se registraba un temporal con tan importante poder destructivo, destacó la predisposición de la Comandancia del Ejército Argentino para que esa fuerza pueda operar en las zonas afectadas y subrayó también que el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, se encargó de la autorización para que Gendarmería Nacional entrara en acción.
“Reconforta cuando uno ve solidaridad por todas partes, más allá de las banderías políticas”, remarcó De la Sota “y yo agradezco en nombre de los cordobeses porque es lo que corresponde”, añadió.
Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación precisaron que se dispuso de 123 los efectivos de Gendarmería desplegados en Córdoba, además de 10 camionetas Amarok, una S10, 5 vehículos de intervención y un patrullero. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, mantuvo conversaciones con el ministro de Desarrollo Social de Córdoba, Daniel Paserini, para coordinar un plan de acción para los inundados y el envío de ayuda.