Ustedes manejan una realidad variopinta. Desde los rodeos vacunos hasta la yerba…
– La ganadería empezó a crecer hace diez años. Pero por distintos factores, como el corrimiento de la frontera agrícola, la necesidad de tener un animal que coma la vegetación exuberante, fue un crecimiento exponencial. Pasamos de cien mil a quinientas mil cabezas, en una década. Insisto que quizás esto no es significativo en el rodeo nacional, pero para la provincia el crecimiento que ha tenido en este período es muy importante. Quizás el crecimiento fue cuantitativo, pero también cualitativo. Nosotros teníamos un rodeo básicamente de Nelore y Brahman, y en diez años se transformó a Braford y Brangus, con excelente calidad en general en toda la provincia. Hoy en día es muy raro encontrar un animal Nelore o Brahman en nuestro territorio. Igualmente fue un crecimiento con problemática, porque la vegetación de la provincia es exuberante, con un clima tropical muy agresivo, con estaciones de lluvias muy importantes y estaciones de secas que también afectan de manera significativa, y eso genera la producción muy grande y agresiva de ectoparásitos, como las garrapatas duras.
– La garrapata es un problema grave con el Senasa (N. de la R.: Servicio Nacional de Sanidad Animal), porque baja mucho el precio de la carne por eso…
– El problema de la garrapata con el Senasa es que la provincia, al haber crecido la ganadería provincial en muy poco tiempo, el productor no tiene, como en el resto del país quizás, una infraestructura ganadera instalada en sus campos. Como por ejemplo, los baños para limpieza. ¿Qué pasa con eso entonces? Lo que hace es obstaculizar o convertirse en una barrera sanitaria hacia una mejor comercialización de la muy buena calidad de ganado. El productor se concentró en calidad de genética, en cantidad de ganado, pero se olvidó por ahí de cierta infraestructura básica para poder comercializar. No había ferias ni otras vías de comercialización, falta transporte de ganado, que es todo un tema en la provincia, y baños de limpieza hay muy pocos. Serán muy pocos los campos que los tengan. El problema es que el Senasa exige una limpieza de garrapatas antes de hacer la comercialización de la hacienda a frigoríficos de zona limpia. Con razón, lo que pasa es que nosotros desde la Sociedad Rural les aportamos una alternativa. Les dijimos que hacer es seguir bañando con fosforado los animales que van a faena, cuando esos animales van a tener residuos que van a apuntar contra la salud del consumidor. Tenemos que mejorar ese tipo de cosas. Por eso le pedimos al Senasa que copiara la solución que dio el Uruguay. Estúdienla, y en una de  ésas, van a encontrar una solución superadora posible.
– Como usted dijo antes, la tradición cultural misionera es hacer un determinado tipo de vaca. Pero el mercado pide otra cosa. ¿Cómo manejan los pequeños productores esta migración hacia las nuevas demandas?
– En la provincia de Misiones, el consumidor misionero es un consumidor de vaca gorda. Pero a medida que fue aumentando el estándar de calidad de vida y la gente empezó a tener acceso a otro tipo de carnes producto de la introducción de carnes del sur de la Argentina, el consumidor que no es tonto pensó que ‘lo nuestro es rico pero esto es mejor, y más tierno’. Entonces, el productor se ha tenido que ir adaptando. La vaca tradicional nuestra es la vaca cruza media sangre, de 430-450 kilos, la vaca de descarte que se cría, recría y vende para faena, que tiene de 8 a 10 años. Pero el productor se va adaptando y se sigue adaptando. Se han instalado feedlots en la provincia, a pesar de la distancia que existe respecto de los insumos del feedlot, o sea, del maíz. Por otra parte, lo que se ha hecho es que el productor-criador recría su ternero hasta los 180-200 kilos y los vende a los feedlots, o hace convenios con los feedloteros para recriarlos afuera de la provincia, en Rosario, Buenos Aires, etcétera, introduciéndose la carne ya faenada en la provincia.
– Me suena más caro ese circuito.
– Lo ideal sería otra cosa. Que se haga el ciclo completo en Misiones. Pero el consumidor manda. La producción de carnes, igualmente, no se trata de si el ternero se termina o no en la provincia, sino de poder dimensionar qué cantidad de kilos por hectárea/año producimos, ya sea en ternero, en novillito mediano, en novillo pesado, en vaca, etcétera. Y tratar de ser eficientes de la mejor manera posible, buscar la parte de la cadena donde la estrategia de producción de la provincia sea más eficiente. Si nosotros, por nuestro clima y por estar tan lejos de los productores de granos no podemos ser tan eficientes en la producción de terminación de ganado, hagámonos eficientes en lo que sí podemos, que es en la producción y recría de terneros de hasta 200 kilos. Y que los terminen en otro lado, donde sean más eficientes.
– Ustedes están lanzando su primera exposición rural a nivel local. Por lo que leí, la sorpresa es que no pretenden mostrar allí un perfil de productores directos… ¿Me lo puede explicar?
– El año pasado planteamos al gobernador Maurice Closs que mirábamos como una prioridad estratégica de la provincia hacer una exposición rural que tenga trascendencia a nivel nacional y a nivel regional con los países limítrofes. La característica geográfica de la provincia de Misiones en cuanto a su ubicación hace que esta cualidad esté presente. El gobernador nos escuchó, nos preguntó qué necesitábamos, y le sugerimos buscar el asesoramiento de quienes más saben de esto, que son los técnicos de la Sociedad Rural Argentina. El gobernador aceptó la propuesta, se interesó y se convirtió en el principal espónsor de esta exposición, que hoy día ya es una realidad y fue lanzada oficialmente en diciembre del año pasado, y ahora, el 23 de julio, se lanzó en Palermo. La expo se va a hacer del 10 al 12 de octubre y el objetivo fundamental y diferencial que pretendemos generar es convertir a la muestra en una plataforma  comercial de la mejor genética bovina del país. Nosotros, como tenemos un crecimiento ganadero nuevo, no tenemos las mejores cabañas del país, ni por cerca. Lo que tenemos cerca son otros países que quieren esa genética bovina. Entonces, nosotros podemos generar la plataforma comercial para que las mejores cabañas del país puedan venir a venderles sus mejores exponentes a Paraguay, a Brasil, y por qué no también, a los productores misioneros para que sigamos creciendo en mejor calidad de producción ganadera