El Parque Nacional El Impenetrable, cuyas puertas están cerradas desde su creación debido a un conflicto judicial impulsado por los herederos de la tierra donde está ubicado, es una “oportunidad única de desarrollar la economía” del norte chaqueño y de proteger la mayor masa boscosa del país, donde habitan especies de flora y fauna en peligro de extinción, según sus impulsores.

El Impenetrable, declarado Parque Nacional en octubre de 2014 por el Congreso Nacional, tiene un total de 128.000 hectáreas que son parte de la antigua estancia La Fidelidad, cuyos terrenos se extiende también por la provincia de Formosa. Pero ninguno de los responsables de su custodia puede entrar al parque, ni la Administración de Parques Nacionales (APN) ni la Policía Ambiental de la provincia del Chaco ni las ONG ambientalistas que impulsaron su creación.

La semana pasada, la organización Conservation Land Trust (CLT) organizó una serie de vuelos en parapente sobre el parque, ya que es la “única manera de verlo”, contó uno de sus integrantes, la Lic. en Biología Sofía Heinonen. “El Impenetrable tiene todo para ser un destino turístico que desarrolle la economía de los habitantes de los seis municipios cercanos y las dos reservas aborígenes contiguas“, aseguró la bióloga, quien también advirtió que la imposibilidad de custodiarlo pone en peligro su sustentabilidad ecológica.

“De no haber un manejo para la explotación sustentable de la madera, y con el ritmo actual, este recurso se agotará en 10 años”, aseguró. Las principales amenazas para el bosque del Impenetrable y su biodiversidad son la caza furtiva, la extracción de madera y el ganado sin control; las dos últimas actividades constituyen la economía de subsistencia de los habitantes de la zona.

“Desde la creación del parque estamos impedidos de ejercer la jurisdicción como autoridad de aplicación porque hay dos causas judiciales en marcha -las cuales se dirimen en el ámbito provincial-, la expropiación y la sucesión, que nos obligan, cada vez que queremos acceder, a pasar por una burocracia inaceptable”, explicó el vicepresidente de APN, Daniel Ramos. “De todas formas, hemos preparado los recursos y el personal para cuando el conflicto judicial se resuelva. Tenemos allá un guardaparque y construimos el inmueble en el que funcionará la intendencia, también enviamos técnicos que monitorean los alrededores en colaboración con la Policía Ambiental de la provincia”, aseguró el funcionario.

Este Parque Nacional, que es el más grande del norte argentino, alberga especies de grandes mamíferos -algunos de ellos en peligros de extinción- como el yaguareté, el oso hormiguero, el tapir, el chancho quimilero y el tatú carreta. También lo habitan especies endémicas -que sólo se encuentran en esta región- de animales como el pichiciego, el piche islero, el conejo de los palos y el chancho de los palos, entre otros, y el árbol palo santo.

Sus zonas aledañas están habitadas por criollos e indígenas, quienes en su gran mayoría no poseen títulos de las tierras en las que viven. “El gran problema del Impenetrable es el agua, muchos de los pobladores se ven obligados a vivir en zonas secas. El turismo permitiría salir del conflicto por las tierras que existe entre criollos y aborígenes, y pasar de una economía de recursos primarios -carne, grano y madera- a una de prestación de servicios”, añadió la ambientalista.

En este sentido, Alberto Nievas, intendente de Castelli -un municipio ubicado a 110 kilómetros de la entrada al parque-, aseguró que todos los involucrados en la creación del parque están “interesados en que esta compleja situación judicial se resuelva, aquí hay un sector hotelero que ya está preparado para recibir al turismo”.

El Parque Nacional El impenetrable está situado entre los ríos Teuco o Bermejo y Bermejito, que contienen una multitud de ambientes, donde se pueden ver aves como el águila coronada, el yabirú, el loro hablador, el carpintero negro y la charata. Por otra parte, su variedad florística incluye a los quebrachos santiagueño y blanco, al algarrobo, el palo santo, el molle y el guayacán entre muchos otros. Todo este enorme espacio debe ser conservado y cuidado por especialistas, por ahora, el destino del Parque descansa en una carpeta de un juzgado.