Bajo el lema ‘Huella Verde, Mis Raíces Puntanas’, una iniciativa del Programa Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción de San Luis propone establecer un vínculo simbólico entre las personas y el medioambiente.

En una primera etapa, el gobierno implementó la entrega de un árbol por cada niño nacido en territorio puntano con el objetivo de que sea plantado en su casa y crezcan juntos. Ahora, luego de una reunión entre el ministro Cristian Moleker y el rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Félix Nieto Quintas, todos los egresados universitarios recibirán un árbol para plantar en la Universidad y dejar una marca en el Parque de Graduados que se creará a fin de año. Además, el egresado se comprometerá simbólicamente al ejercicio de su profesión, bajo el resguardo del medioambiente.

La UNSL cuenta con un promedio de cuatrocientos egresados al año. También se trabajará con la Escuela Normal “Juan Pascual Pringles”, en la producción de plantines para los egresados de los años futuros. “Se trata de una etapa muy significativa. Huella Verde nace a raíz de una inquietud sobre la creación de estos parques en universidades. Estamos convencidos de que cada uno, en el ejercicio de su profesión, puede hacer su aporte al cuidado de la Tierra”, reflexionó la jefa del Programa Cambio Climático, dependiente de la cartera medioambiental, Fernanda Spinuzza.

“Queremos que las profesiones estrechen vínculos con la tierra y que las próximas generaciones también puedan disfrutarlas”.