El tordo amarillo o xanthopsar flavus es un ave típica de los pastizales naturales y humedales pampeanos que se extendían en el siglo pasado desde el sur de Misiones hasta el sur de Buenos Aires. Hoy mantiene unos pocos reductos en el sur de Entre Ríos, el noroeste correntino y sur misionero.

La entidad civil sin fines de lucro Aves Argentinas trabaja para la conservación de las aves silvestres y sus ambientes desde 1916. Intenta generar una mayor conciencia en la sociedad acerca de la importancia de conservar la biodiversidad y en particular las aves, ya que como indicadoras del estado de salud del ambiente, pueden ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida.

Aficionados a las aves y científicos aseguran que cada vez es más difícil observar esta especie declarada Monumento Natural en Misiones y Entre Ríos y ave emblema de la ciudad de San José de Gualeguaychú. La presencia del tordo amarillo se fue haciendo cada vez más y más escasa por motivos como el avance de la frontera agrícola, la presión de la caza, el desmonte de campos y banquinas, el exceso de las fumigaciones y el exceso de parasitismo por parte de otra especie de pájaro, que parecen condenarlo a la extinción definitiva.

Junto a especialistas de varias instituciones comenzaron a trabajar para identificar posibles medidas de manejo de este problema, con la conclusión de que había que poner ‘Guardianes de Colonia‘, para custodiar los nidos y pichones, para alejar depredadores, especies parásitas como el tordo renegrido; y principalmente para espantar la presencia de potenciales cazadores y traficantes de aves.

Este año, tras semanas de espera, fianlmente encontraron más de 40 nidos. En Entre Ríos hay dos guardianes de colonia. En Corrientes también hay campamentos custodiando a los tordos. Sin embargo, la mayoría de los nidos estaban muy parasitados por tordos renegridos. Lo pichones de renegrido crecen más rápido que los de tordo amarillo, monopolizan el alimento que acarrean los padres y así les quitan las posibilidades de vida los amarillos. 

Por otro lado hubo muchos casos de depredación de nidos por parte de lagartos, zorros, culebras y otros animales que diezmaron las colonias. También hubo nidos pisoteados por ganado y por último, el problema de la captura de tordos amarillos con destino al tráfico y comercio ilegal de fauna. En algunos casos se pudo identificar los vehículos de los cazadores y realizar una denuncia ante la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental (UFIMA).

Aves Argentinas necesita un fuerte compromiso de las autoridades provinciales, municipales y de las fuerzas policiales. También es vital el trabajo con productores y dueños de campos. El aviso de la presencia tanto de bandadas o colonias de tordos amarillos como de cazadores, es muy importante y se necesita la ayuda de todos.

Si te interesa formar parte del Proyecto Tordo Amarillo podés sumarte, comunicate con Aves Argentinas ingresando en www.avesargentinas.org.ar