Las redes de pesca tienen una vida útil de entre 2 a 3 años, tras lo cual se desechan en basurales o se abandonan en galpones cercanos a los puertos. Como están compuestas en su mayoría por plástico tardan alrededor de 600 años en degradarse y en este proceso se van transformando en microplásticos, una importante fuente de contaminación de los océanos.

Actualmente, gracias a las tecnologías disponibles, gran parte de sus componentes pueden ser reutilizados y transformados en nuevos productos.

La empresa marplatense José Moscuzza Redes logró, en un año, recuperar 35 toneladas de redes de pesca en desuso gracias al aporte de 12 empresas y rederos de Puerto Deseado, Puerto Madryn y Mar del Plata.

Como divulgó el medio local 0223, la empresa forma parte del “programa Net Positiva” que tiene como objetivo proporcionar una solución para el final de la vida útil de las redes en todas las pesquerías y comunidades pesqueras de Argentina, y transformar su principal componente en materia prima para la fabricación de nuevos productos.

A menos de un año de la puesta en marcha de ese programa en Argentina, gran parte de las redes recuperadas se han ya transformado en la materia prima para la fabricación de las viseras plásticas 100 % recicladas de las clásicas “gorras trucker”.

Tras ser acondicionadas por la empresa, las redes fueron enviadas a la planta de Bureo en Chile (una empresa con responsabilidad ambiental y certificada como “Empresa B”) donde se procesaron y se transformaron en pellets ”Net plus”, la materia prima de las viseras.