Se trata de la firma “Pollos San Mateo”, que se sumará de esta manera al listado de compañías que están incursionando en este tipo de innovaciones que cumplen dos objetivos ambientales: reducir la emisión de residuos y desarrollar energías renovables que no contaminan y reemplazan a las tradicionales.

Mateo Ligato, hijo del dueño de la compañía. La idea surgió hace dos años junto a la empresa Energía Nativa, que diseña y construye plantas de biogás, con desechos, efluentes y todo tipo de biomasa, y que es la que proveerá el equipamiento para este proyecto. “Pero en ese momento no existía la posibilidad de que una empresa generara energía y Epec (empresa eléctricade Córdoba) la tomara, algo que hoy sí sucede. Por eso decidimos retomarlo”, afirmó.

El proyecto apunta a generar biogás y a partir de ello hacer funcionar generadores eléctricos y dar energía y conectarla a la red de Epec. Ligato estima que la inversión ronda el millón de dólares y asegura que “no tiene antecedentes en el país”.

Los residuos que se utilizarán son, en primer término, la “cama” de los pollos; es decir, el lugar a donde caen sus deposiciones. La misma es de cáscara de arroz, material que se mezclará con el guano de las aves y se introducirá en un biodigestor que las transformará en gas.

También destacaron que “se evalúa la firma de convenios con municipios de sierras chicas para poder reutilizar residuos orgánicos”. Ligato precisó al respecto que, desde la firma Energía Nativa, sugirieron que además de la planta de biogás podría construirse una planta compactadora de residuos sólidos. 

De esa manera, si los municipios se comprometen al separado de la basura en origen, los desechos orgánicos podrían ser utilizados como materia prima para la planta de biogás mientras que los inorgánicos, como vidrios, metales y plásticos, podrían ser reciclados.