Rosario es una de las ciudades argentinas con mayor conciencia ambiental. La Municipalidad quiere dejar gradualmente de usar transporte urbano convencional a gas oil para apostar por un medio de locomoción más limpio ambientalmente: los trolebuses, impulsados por electricidad.

La ciudad a orillas del río Paraná sumará una nueva línea, la Q, que usará trolebuses y que unirá el macrocentro con varios barrios del sudoeste de la ciudad. Ampliará el recorrido de la línea K, también de trolebus, y hasta hoy la única en la ciudad con esta clase de tecnología.

La nueva línea tendrá doce trolebuses marca  Trolza Megapolis, de origen ruso. Los dos primeros ya fueron embarcados hacia nuestro país y en marzo y abril llegarán los demás diez. Estos trolebuses se movilizan a través de una red llamada catenaria por donde se traslada corriente eléctrica, tienen aire acondicionado y espacio para transportar personas con movilidad reducida. Una de las particularidades de estos trolebuses es que tienen baterías para poder circular por la vía pública hasta 20 kilómetros por si existe alguna eventualidad en el tráfico hasta volver a retomar la catenaria con red eléctrica.

“Se construirán 3 nuevas estaciones transformadores y se ampliará la potencia en otras 2 ya existentes. Además, se cambiará la catenaria actual en el tramo desde avenida Francia hasta la Siberia. Esto representa una clara apuesta por una movilidad más sustentable para la ciudad, que es uno de los principales ejes de nuestra gestión”, afirmó a Diario La Capital la secretaria de Transporte y Movilidad municipal, Mónica Alvarado.