El presidente de la ONG Aussie Ark, Tim Faulkner, reveló que siete de estos mamíferos nacieron en una reserva salvaje de 400 hectáreas en Barrington Tops, al norte de Sídney. Estos nacimientos se dieron luego de que 26 ejemplares adultos fueran liberados en un santuario, hace menos de un año.

“Una vez que los demonios estaban de regreso en la naturaleza, todo dependía de ellos, lo que era angustiante” dijo el conservacionista a la cadena de noticias AFP y señaló que “estuvimos observándolos desde lejos hasta que llegó el momento de actuar para confirmar el nacimiento de nuestros cachorros“.

Faulkner indicó que los guardabosques examinaron las bolsas (o marsupias) de las hembras y encontraron a los recién nacidos en “perfecto estado de salud”.

En Australia continental se cree que estos mamíferos fueron exterminados por manadas de dingos (perros salvajes) hace unos 3.000 años.

Los demonios de Tasmania pesan hasta 8 kilos y tienen pelaje negro o marrón, se alimentan de otros animales de su entormo o de cadáveres, y por lo general no son peligrosos para los humanos.

Aussie Ark proyecta liberar más demonios de Tasmania en la reserva durante los próximos años, ya que estos animales están clasificados como especie en peligro de extinción. Actualmente se calcula que casi 25.000 demonios viven aún en la isla de Tasmania.