Tras el alud de barro y piedra que tuvo lugar el pasado 10 de enero en la localidad de Volcán, provincia de Jujuy, el cual tuvo como resultado dos muertos y al menos 1700 personas evacuadas, los pobladores comienzan a hacer visible su reclamo, ya que el gobierno aún no comenzó con los trabajos de demolición y reconstrucción de sus viviendas.

En su mayoría, son los que están viviendo en las casas-contenedores que entregó el gobierno de Gerardo Morales, las cuales son muy frías, y no posibilitan enchufar un calefactor porque salta la térmica, además de que no cuentan con un baño digno, según relataron los damnificados de este fenómeno a El Submarino.

Una de las evidencias de esta situación es un abuelo que se había quedado en la casa de familiares en San Salvador de Jujuy, pero quiso volver a Volcán porque extrañaba, lo cual le ocasionó una pulmonía, por lo que tuvo que regresar a la ciudad.

Darío Chañi, comisionado municipal de Volcán, explicó que hubo un desacuerdo inicial con el tema de la demolición de las viviendas irrecuperables, porque los dueños de esas casas querían que en el convenio que debían firmar con el gobierno apareciera la palabra “compromiso”, a lo que los funcionarios del gobernador Morales, no accedieron, aunque el resto de los trabajos también se demoran.

Algunos vecinos quieren empezar a trabajar ellos mismos en el arreglo de sus casas para hacerlas habitables y empezar a volver de a poco. Lo cual implica un riesgo, ya que tampoco se está avanzando con las obras de fondo, las que deben hacerse sobre la Ruta 9 y en la Quebrada de Los Filtros hacia arriba, para evitar que en la próxima temporada, dentro de apenas seis meses, se repita la tragedia.