El caso de la yaguareté preñada de dos cachorros, que murió en Misiones tras ser atropellada en la Ruta Provincial 19, renovó el alerta por la falta de medidas viales que colaboren con las estrategias de conservación de la especie.

Según los datos aportados por la División de Tránsito de la Policía provincial y guardaparques del Ministerio de Ecología, durante un operativo realizado tras esta lamentable pérdida de un nuevo ejemplar de esta especie en peligro de extinción, se registraron setenta vehículos en infracción a la velocidad máxima permitida en áreas naturales protegidas, que es de 60 kilómetros por hora.

Con la información provista por los radares certificados se procederá a dar inicio al sumario ambiental en contra de los infractores. Sin embargo, esto no alcanza para la conservación de la especie.

En un estudio publicado en 2017 en la revista Animal Conservation, investigadores del IBS y del Joint Research Centre (JRC), de Italia, analizaron las principales zonas para conservar la especie y diseñaron estrategias para mejorar el hábitat y recuperar la población. Con la aplicación de métodos analíticos de conectividad, se determinó que algunos de los parches de poblaciones más importantes estaban atravesados por rutas y que existía un riesgo latente de que mueran atropellados. El lugar donde fue atropellada la yaguareté había sido identificada por los investigadores como uno de los puntos de mayor riesgo. Otra de las áreas críticas, señalan, son las Rutas Nacionales Nº 12 y 101, en el tramo que atraviesan el Parque Nacional Iguazú y el Parque Provincial Puerto Península.

Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) también advierten acerca del peligro que representan los cruces viales en zonas protegidas y se sugirieron distintas acciones para evitar más muertes de yagueretés, y señalan que si no se avanza con estas obras de manera urgente, habrá más yaguaretés atropellados.