Los dos pueblos riojanos Famatina y Chilecito lanzaron una campaña para que la zona que lograron proteger de la explotación minera de oro hace dos años se convierta en un parque nacional.

Además de preservar los recursos naturales, la protección de estas áreas abriría la posibilidad de ofrecer turismo sustentable.

La zona reúne las características para alcanzar el mayor nivel de protección, indicaron desde la Administración de Parques Nacionales a La Nación. Los límites potenciales, que fueron diseñados con el asesoramiento de ONGs, universidades, biólogos y arqueólogos, cubren unas 90.000 hectáreas.

Once años atrás los pobladores de las 30 localidades que reciben el agua que baja desde el Famatina empezaron a movilizarse preocupados por la cantidad que demandaría la minera Barrick Gold para explotar el oro en las alturas. Allí mismo, a principios de 1900, los ingleses abrieron La Mejicana, una mina cuyas instalaciones hoy subsisten como atractivo turístico.

Los vecinos lograron frenarlo, pero hubo otros intentos que desencadenaron nuevas marchas, campañas de difusión, acampes y cortes de caminos para impedir el paso de las mineras hacia el oro. La movilización hizo que las empresas Osisko Mining Corporation, la Shandong Gold y la salteña Midais, y hasta el propio gobierno provincial, abandonaran sus planes.

Ahora todo el esfuerzo está dirigido a que prospere el proyecto de parque nacional, figura que se complementaría con la de reserva (menos restrictiva, permite por ejemplo la ganadería de baja carga, como la de los puesteros que están en la zona).

Para que el proyecto prospere, el gobierno provincial debería ceder el cuidado ambiental de los territorios a la Nación. Hay una ley riojana (la 7292 de 2002) que declaró “parques naturales provinciales” a las “serranías del Famatina”, pero fue vetada por el Ejecutivo a los 15 días de su sanción.

Sin embargo, el gobernador Sergio Casas dijo días atrás que la idea es importante: “Hay que debatirla. Nosotros queremos la protección, el cuidado de las bellezas naturales y arqueológicas. Si hay consenso, se avanzará. Eso es lo primordial”.