Una vez que termine el período de aislamiento, este ejemplar juvenil de cóndor andino (Vultur gryphus) podrá iniciar el proceso de rehabilitación, tras lo cual se espera que pueda volar nuevamente, informó el gobierno neuquino.

“Bella” fue rescatada el pasado 8 de mayo por un guardaparque y un guardafauna del Área Natural Protegida Domuyo, en el Cajón del Covunco, en el norte neuquino. Se desplazaba dando saltos y no podía volar, ya que había sufrido una doble fractura en su ala izquierda, informó el gobierno provincial a través de un comunicado.

Lucía Redondo, directora provincial de Áreas Naturales Protegidas y Recursos Faunísticos, explicó que tras rescatar a “Bella”, según la designó el hijo de uno de los rescatistas, la tuvieron unos días resguardada en la localidad de Varvarco mientras buscaban la mejor opción para su rehabilitación.

“La tarea no fue nada fácil porque había que pensar en las mejores alternativas para el ejemplar, pero teniendo en cuenta las restricciones de circulación vigentes a causa de la pandemia de coronavirus”, manifestó.

La Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente de Neuquén y la Secretaría de Recursos Naturales de Mendoza trabajaron en conjunto para poder trasladar al ave. Un equipo neuquino trasladó el viernes a “Bella” hasta el puente sobre el río Barrancas donde se realizó el traspaso a un equipo mendocino que llevó finalmente al ave hasta el centro de rescate en la localidad de San Carlos.

“Durante un mes va a estar allí sin contacto humano. Todo se hará a través de un vidrio espejado para no `improntarla`”, informó Redondo y señaló que Bella “es pichona. Sabemos que puede planear. Ahora hay que ver si podrá volar. Al cabo de este mes empezará el proceso de recuperación. Si logra volar volverá a la provincia y será puesta en libertad en el mismo lugar del que se la rescató: Domuyo”.