Se trata de una hembra juvenil de 95 kilos, encontrada en el muelle Delta Point en el río San Antonio. Tras cumplir con la cuarentena, controles sanitarios y de comportamiento que aseguren su supervivencia, inspectores de la Secretaría de Control y Monitoreo Ambiental la trasladan hacia la Fundación Mundo Marino para realizar la liberación de este ejemplar en los próximos días.

El operativo demandó acondicionar una caja especial para el transporte, además del soporte de una grúa y la conformación de un equipo de especialistas para monitorear al animal durante el traslado en un vehículo con la capacidad de cargar un ejemplar de aproximadamente 100 kg.

La elefanta marina fue rescatada por Defensa Civil y el Centro de Operaciones Tigre (COT), con la participación de la Fundación Azara, y desde el Puerto de Frutos fue llevado en primera instancia hacia el Centro de Rescate de la Fundación Temaikén. Allí tomó intervención la cartera de Ambiente nacional, encargada de completar la etapa final del operativo con el objetivo de liberar al ejemplar en su hábitat.

El hábitat de esta especie es el mar y el oceáno. Se alimenta principalmente de moluscos, crustáceos y peces. El único asentamiento reproductivo continental de Sudamérica se ubica en Península Valdés, en la provincia de Chubut. Su presencia en el delta del río Paraná es accidental, ya que no se encuentra dentro de su área natural de distribución.