La cartera a cargo de Sabina Frederic informó que “hasta las 8 de la mañana de hoy, las fuerzas de seguridad federales habían completado la casi totalidad de su tarea en 20 de las 24 jurisdicciones”.

Una vez descargadas en Ezeiza en un operativo a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), las vacunas llegadas de Moscú fueron trasladadas en cinco camiones refrigerados de la empresa Andreani hacia los depósitos de almacenamiento en la localidad bonaerense de Avellaneda.

En esa segunda etapa, la custodia estuvo a cargo de dos fuerzas federales de seguridad: en primer lugar, la PSA conformó una cápsula que acompañó a los vehículos en su recorrido dentro de la jurisdicción de Ezeiza y, una vez fuera del aeropuerto, la segunda fase del traslado estuvo a cargo de la Policía Federal Argentina (PFA).

Para garantizar el seguimiento aéreo del operativo de seguridad participaron 16 motocicletas, cuatro camionetas, móviles de contención y un helicóptero perteneciente a la Superintendencia de Aviación Federal.

Una vez que arribó el cargamento a la sede de operaciones de Andreani, se inició la tercera etapa: la custodia del depósito de almacenamiento. En esta parte del operativo, intervino la Prefectura Naval Argentina (PNA). Tras una inspección preliminar del predio a cargo de las autoridades del Grupo Albatros de la PNA, se estableció la custodia del lugar durante las 24 horas.

Por su parte, la Gendarmería Nacional (GNA) presta tareas de apoyo e integración del Comando Unificado creado por ministerio de Seguridad para este trabajo de alcance federal.

En el traslado de las vacunas a las 24 provincias participan las cuatro fuerzas federales de seguridad: la GNA, la PFA, la PSA y la PNA. Los traslados se realizan en camiones de Andreani que parten del partido de Avellaneda, con excepción de los destinados a las provincias de Chubut y Córdoba, cuyos cargamentos son realizados por la empresa OCASA, saliendo de una planta que Andreani posee en el partido de Malvinas Argentinas, provincia de Buenos Aires.

En esta etapa, todos los camiones están siendo custodiados de forma permanente por el ministerio de Seguridad de la Nación. Los tramos de traslado han sido divididos en “troncales”, que van desde el origen hasta las capitales o ciudades principales de las provincias; y “locales”, que se extienden desde las plantas de Andreani en esas ciudades hasta los puntos donde cada jurisdicción almacena las vacunas.

La custodia en los tramos “troncales” está a cargo de las cuatro fuerzas federales, mientras que la custodia en los tramos “locales” son realizados por las fuerzas provinciales de seguridad. En el caso de las provincias de Córdoba y Chubut, las Fuerzas Federales realizaron la custodia hasta la planta de Malvinas Argentinas de Andreani y, a partir de allí, han sido relevadas por las respectivas policías provinciales.

A su vez, el traslado de las vacunas correspondientes a la provincia de Buenos Aires y hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, está siendo efectuado por la policía de la provincia de Buenos Aires. En el resto del país, los destinos se dividieron en “líneas” en las cuales, según el caso, se trasladan las vacunas hasta un punto intermedio específico en una provincia, desde donde parten, luego, los envíos a las diferentes jurisdicciones aledañas.

La custodia, en cada una de estas líneas, está a cargo de una fuerza federal, en sus tramos “troncales”. La custodia de las seis líneas de envíos terrestres está a cargo de GNA, PNA y PFA, a razón de dos por fuerza. Asimismo, la PSA se encarga de la custodia de los envíos por vía aérea a las provincias de Tierra del Fuego y Santa Cruz, que partieron desde el aeropuerto internacional de Ezeiza ayer a las 15:30 y a las 18, respectivamente, en vuelos de Aerolíneas Argentinas.

SOBRE LA SPUTNIK V

Desarrollada por el Instituto de Investigación Gamaleya de Rusia y que comenzará mañana a aplicarse en Argentina, la vacuna Sputnik V demostró en estudios clínicos ser segura al no causar efectos adversos de gravedad y una eficacia superior al 91,4%, según resultados interinos de fase 3, a los que la Anmat tuvo acceso para emitir su recomendación para la autorización de “uso de emergencia”.

Se trata de una vacuna que utiliza una plataforma (o tecnología) llamada de “vectores no replicantes“; los vectores son virus que se modifican genéticamente para que no tengan capacidad de reproducirse en el organismo (y por tanto inocuos) y se usan para transportar material genético del virus del que se quiere inmunizar.

En este caso, la Sputnik V usa adenovirus humano como vector y, a diferencia de otras candidatas, utiliza dos adenovirus (el 26 y el 5) para provocar una mayor y más duradera respuesta en el sistema inmunológico; a esos adenovirus se le “agrega” una parte de la proteína espiga (o spike) que pertenece al coronavirus para provocar la respuesta inmune.