Por Leandro Vesco – Fuente: El Orden de Pringles

Alberto Obejero las había visto antes y no dijo nada por miedo a equivocarse. Entonces, Axel Vugdeija, que fue el último en subirse a la travesía, terminó siendo el primero en divisar las islas desde el avión cesna. El Rodrigo de Triana lo llamaron, en broma por el marino español de finales del siglo XV, acompañante de Cristóbal Colón en su primer viaje de descubrimiento de América.

Fue un desafío personal y una aventura con gusto a reconquista: tres pilotos del Aeroclub de Coronel Pringles y uno de Buenos Aires volvieron el domingo pasado de las islas Malvinas adonde habían levantado vuelo el jueves desde el Aeroclub Río Gallegos, que les prestó toda la logística y apoyo. Sergio Comerio piloteó de regreso el avión de Alberto Obejero, que también fue parte del pasaje, junto a Roberto Cazes y Axel Vugdelija, un amigo de Buenos Aires.

“Salimos del aeroclub de Pringles, al aeroclub de Rio Gallegos, donde nos atendieron espectacularmente. Pasamos la noche ahí y nos quedamos un día, y el martes temprano salimos para Malvinas. Paramos en una casa que alquilamos de una señora inglesa, y  recorrimos el pueblo. Al otro día nos encontramos con un muchacho argentino que se encuentra viviendo allá. Salimos con él a recorrer las islas en camioneta y fue un viaje muy emotivo. Anduvimos por los principales lugares del archipiélago, como Darwin, entre otros”, resume con emoción Sergio.

El viaje hasta las Islas duró 2 horas 40 minutos y de regreso, casi cuatro horas, la mayoría del tiempo sobre el mar “sin opción”, rescató Sergio, que agradeció l apoyo fundamental de la Marina, Base Aeronaval Espora, que les dio una balsa de supervivencia, con una clase de tres horas y los equipos anti exposición, ante la posibilidad de caída al agua y de entrar en estado de shock. Los pilotos comentaron que “los trámites son fáciles” y que les llamó la atención el respeto y la cordialidad de los habitantes de Malvinas. “Aterrizamos en la Base militar, y los funcionarios de Aduana te piden el pasaporte y recién ahí podes ir a Puerto Argentino (Stanley para ellos), y sin ningún tipo de inconveniente. Un dato que les llamó la atención: 7 minutos de internet wi fi salen 10 libras esterlinas, algo así como 110 pesos. 

Una señora inglesa les alquiló una casa y fue muy servicial, “a tal punto que dijo que la llamáramos ni bien lleguemos a Pringles”, cuenta Sergio. A tantos años de la guerra, los seres humanos comienzan a transitar el camino de la concordia. La apertura ha comenzado de un lado y del otro: las Islas Malvinas, están más cerca que nunca de nosotros.