Adrián Pasteri cayó de cabeza en una pileta de natación en 2000 y sufrió múltiples lesiones en la zona cervical de su columna que le impiden mover su cuerpo, del cuello hacia abajo. Hoy, con 38 años y después de una intensa lucha para mejorar su calidad de vida, puede estudiar informática e idiomas (ya habla y escribe en inglés y portugués), además de conectarse con personas del resto del mundo gracias a la computadora.

Adrián envía con su voz señales a la máquina para que la cama realice funciones, como levantar la cabeza y subir los pies, con lo cual no depende de la ayuda de otras personas.

“El Ministerio de Salud Pública y la Facultad de Ciencias Exactas de la UNT desarrollaron un programa único en su tipo que funciona con un software producido íntegramente en Tucumán“, destacó el gobernador Juan Manzur luego de visitar a Pasteri.

La habitación donde fue colocada la cama fue remodelada completamente para hacerla más segura y confortable, con revestimiento sanitario especial y un televisor led. “La intención es que, próximamente, toda la habitación sea comandada por la voz del paciente”, indicó el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Miguel Cabrera.