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Revista el Federal - Turismo - nota

Tucumán diseñó un circuito para recorrer las selvas de yungas

El Circuito Las Yungas, un nuevo recorrido diseñado en Tucumán, busca que los turistas puedan disfrutar la paz y la infinidad de actividades que propone la localidad de Yerba Buena, de las lomas y quebradas de Villa Nogués, de los cerros y la vista panorámica única de San Javier y de los bosques verdes y tupidos de Raco y El Siambón.

Los visitantes que recorran este circuito también podrán descubrir el testimonio del ex ingenio San Pablo y disfrutar de los hermosos atardeceres en el dique El Cadillal, un enorme espejo de agua articial rodeado de una vegetación exhuberante típica de la zona de las selvas de yungas.

La primera parada del recorrido al Circuito de Yungas es Anfama, un lugar que hasta hace poco tiempo se consideraba inaccesible y desconocido en turismo ubicado a 2000 metros de altura. Este mágico paraje posee un acceso particular que hace necesario llegar hasta el río Grande, pasando El Siambón.

El presidente del Ente Tucumán Turismo (ETT), Sebastián Giobellina, señaló que “lo ideal es hacer el recorrido acompañado de un grupo, y sobre todo de un guía conocedor de la zona, ya que el camino presenta diversos obstáculos, entre ellos cruzar el río reiteradas veces”.

El circuito sigue en Tafí Viejo, la capital nacional del limón, una villa veraniega que creció al compás del desarrollo de los talleres ferroviarios y que hoy guarda vestigios de lo mejor de la arquitectura de principios de siglo.
El senderismo por los caminos de Velardez y Aguita de Yungas, que parten de la hostería Atahualpa Yupanqui, es el principal atractivo de este pintoresco pueblo tucumano.

El paseo por la zona de la selva de yungas llega, luego de recorrer los atractivos del parque Sierra San Javier, a la cascada del río Noque, donde una senda en bajada permite sumergirse en este espejo de agua.

Giobellina destacó que “la combinación de las yungas y el encanto del agua, cuyo manantial se cuela por la fractura del cerro para soltar su torrente por las resbaladizas rocas y descender majestuosamente a la pileta cristalina, hace de este lugar algo increíble”.

El circuito sigue en El Siambón, que se presenta con una enorme alfombra verde en la que se elevan cerros de diferentes alturas y de tonalidades soñadas entre los cuales se encuentra el monasterio Cristo Rey, uno de los principales atractivos arquitectónicas de esa zona.

“Otra opción para enamorarse de los senderos y cerros son las cabalgatas guiadas o un paseo por El Nogalito, que está a diez kilómetros de esta villa”, afirmó el presidente del ETT. Y, destacó que la “pequeña campiña serrana de ondulantes lomadas cubiertas de un verde tapiz, cuenta con numerosas residencias de veraneo y encierra uno de los paisajes más hermosos de la provincia para la práctica del turismo”.