El hallazgo tuvo lugar en un terreno del club de fútbol ‘Las Lajitas’ de esa localidad tucumana, donde Federico Lucena, Baudilio Concha, Pablo Concha y Hugo Coronel excavaban para colocar un poste, cuando el terreno se puso más duro que lo habitual.

Creyeron que se trataba de una piedra, por lo que continuaron cavando hacia un lado, hasta que se dieron cuenta de que era una urna de cerámica. “La retiraron, vaciaron el contenido y adentro encontraron una mandíbula. Por respeto a los ancestros, decidieron enterrar los huesos en otro lado. En realidad, lo ideal ante un hallazgo de este tipo, es comunicarse de inmediato con Patrimonio para que podamos excavar con las técnicas apropiadas y no perder información“, explicó a La Gaceta Osvaldo Díaz, arqueólogo de la Comisión de Patrimonio, quien junto a su colega Mariano Corbalán acudió al lugar a retirar la urna.

La propietaria del terreno, Ana Terán, “nos pidió que fuéramos a explicarle a la gente del lugar cómo se procede en estos casos. Nosotros excavamos en el interior de las vasijas o las urnas, muy cuidadosamente, porque todos los sedimentos y materiales que hay dentro nos pueden aportar muchos datos. En este caso, no hay mucho para analizar, pero vamos a conservarla y exhibirla”, detalló el arqueólogo.

La pieza estará en la Sala de Reserva Arqueológica del Museo Histórico Nicolás Avellaneda. La urna tiene 68 centímetros de alto por 58 de diámetro. “Por la morfología (la forma de la urna) podemos estar seguros de que se trata de una pieza de la cultura Candelaria. Podría tener entre 1.000 y 3.000 años de antigüedad, aunque es muy probable que sean 2.000 años“, informó Díaz.