Aunque el Gobierno de Tucumán informó que lleva adelante controles terrestres y aéreos en distintas localidades con el fin de detectar y multar la quema de caña y pastizales en los campos, esta práctica no ha cesado.

Basta solamente con transitar la ruta nacional 38 en cualquier hora del día, que se pueden observar las llamas y densas columnas de humo que brotan de los terrenos plantados con caña. También en las redes sociales a diario se comparten filmaciones y fotos que denuncian los incendios.

“A pesar de las recomendaciones la gente sigue quemando”, explicó a medios locales Eduardo Figueroa, jefe de Bomberos Voluntarios de Concepción.

“Este fin de semana tuvimos al menos 45 intervenciones producto de la quema sistemática de caña en diferentes campos. Es lamentable que los dueños de las fincas no tomen conciencia del daño que eso produce a toda la sociedad. El humo y las partículas quedan flotando en el ambiente y luego todo eso respiramos”, señaló Figueroa, quien se refirió a los incontrolables incendios que se producen desde hace más de 20 días en el Amazonas, el pulmón del mundo.

“Tenemos que tomar conciencia del daño que se produce cuando se quema. Es terrible lo que ocurre en Brasil, el fuego se tornó incontrolable. Hay mucha gente tratando de socar el fuego, pero está difícil por la sequía y los vientos. Sin ser dramático aquí durante el año tenemos varias Amazonas producto de la quema de cañaverales. Es importante cuidar el medio ambiente debemos trabajar para conseguir erradicar esta mala costumbre”, puntualizó.

De acuerdo a publicaciones realizadas por el Gobierno tucumano los controles son llevados a cabo por los inspectores de Fiscalización Ambiental, Defensa Civil, Policía Ecológica y la secretaría de Estado. Asimismo, instan a la comunidad a llamar al 103 para realizar la denuncia sobre los lugares donde se realiza la quema.