Si bien no provoca daños a la salud humana, la vinaza consume el oxígeno del agua y produce la muerte de los peces, además de emanar olores nauseabundos por la descomposición de la materia orgánica con la que está formada.

El equipo de docentes, becarios y tesistas de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la UNT analizó varias alternativas para el tratamiento biológico de este desecho industrial.

La vinaza se genera en altos volúmenes en la producción de alcohol, ya que por cada metro cúbico de alcohol producido se generan entre 10 y 12 metros cúbicos de vinaza, que tiene una alta carga contaminante además por sus concentraciones de potasio, calcio, magnesio, cenizas y sólidos totales“, precisó Samanta Rearte, estudiante de Ingeniería Química y una de las autoras de la investigación, dirigida por Patricia Albarracín y Norma Barnes.

Rearte, quien presentó el estudio la semana pasada en las Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo, que se realizaron en Brasil, explicó que tanto en esa provincia como a nivel internacional la alternativa más utilizada para la disposición final de la vinaza es el riego de los suelos.

Pero los suelos tucumanos son naturalmente ricos en potasio, y la vinaza -que también tiene altas concentraciones de esas sales- puede causar una salinización. Basados en ese concepto, nos propusimos buscar un tratamiento que removiera las sales“, detalló la investigadora.

Así, la vinaza fue analizada en un reactor tipo Batch, donde se cultivó una levadura llamada “Cándida utilis”, que para crecer y reproducirse se alimenta de los nutrientes del medio y reduce los niveles de sales de potasio y materia orgánica.

El tratamiento de la vinaza no sólo es una alternativa para reducir la carga contaminante, sino también un método de producción de levaduras que pueden usarse para elaborar alimento animal, ya que es una proteína con alto valor nutricional“, sugirió Rearte.

La idea es que en el futuro esa tecnología pueda ser aprovechada por la industria sucroalcoholera, para lo que se debe adaptar el modelo desarrollado al nivel industrial.