“El mundo que percibimos no es el mundo real. El mundo real es mucho más seguro que lo que vemos en los medios de comunicación y la gente mucho más solidaria”, dijo a la prensa en su visita por San Francisco el argentino Hugo Scargnetti quien en pocos días habrá dado la vuelta al mundo en 80 días. Su viaje tiene como fin ayudar y promover la investigación de las células madres.

Este Phileas Fogg moderno –personaje de la novela de Julio Verne quien también hace una vuelta al globo terrestre en 80 días- emprendió esta aventura por una enfermedad que lo marcó, y por la cual decidió realizar su proeza. Scargnetti es médico pero nunca ejerció, e ingeniero. Tiene 49 años y trabaja en la dirección de un área de Conectividad de Telefónica.

La historia que provocó el viaje comienza en el año 2012 cuando de se le fracturó el fémur y tuvo que someterse a una operación de prótesis de cadera, allí le diagnosticaron que padecía una enfermedad conocida como osteonecrosis, una patología que produce la falta de irrigación al fémur y su posterior ruptura. Tras la operación, su estado empeoró, ya que comenzó a sufrir dolor en la otra cadera  y comenzó a usar maletas con el fin de que no se le quebrara el otro fémur.

Con su cuadro clínico empeorado y con la posibilidad latente de tener que usar para toda la vida muletas, Hugo Scagnetti comenzó a investigar un tratamiento alternativo con células madres. Hizo este tratamiento en el Hospital La Paz de Madrid, y en un año se recuperó totalmente, desde ese entonces estuvo ligado al Hospital y a las personas que llevaban a cabo este tratamiento, pero en noviembre de 2015 supo que se suspendía por falta de fondos.

“Me propuse hacer algo para ayudar a que la investigación con células madre continuara. ¿Qué es lo que más añoré cuando no podía caminar?”, se preguntó. La respuesta no duró mucho en caer a su boca. “Viajar”, entonces fue así que se le ocurrió dar la vuelta al mundo en 80 días para recaudar fondos para que la investigación con células madres continuara. Estima que habrá juntado 400.000 euros con su viaje, que serán usados particularmente con los niños que padecen el síndrome de Calvé-Perthes, la enfermedad que debió sufrir en carne propia.

La hazaña de Scagnetti comenzó este 27 de Mayo, y ya ha marcado varios tramos en su mapa, estuvo por España, Francia, Italia, Grecia, Turquía, Georgia, Azerbaiyán, Kazajistán, Uzbekistán, Rusia, Corea y, en estos días, la costa oeste de Estados Unidos. Ahora se prepara para la última escala de su fascinante aventura, hará un tramo en avión de Toronto a Paris, y de allí al punto de partida, Madrid.

El viaje lo ha hecho con una moto Yamaha que tiene una computadora de a bordo que le informa sobre el rendimiento y estado en el que se halla el motor, más un gps, usa también un guante especial que le mide el estado emocional y el nivel de atención que tiene con respecto a la ruta. Hugo Scagnetti tiene un perfil de Facebook donde sus seguidores pueden saber en tiempo real dónde se encuentra.

Mi madre es una de las que sigue todos mis pasos. Ahora mismo me ha enviado un mensaje porque no ve la moto en el mapa y es que tengo el sistema desconectado”, comentó el ingeniero. Como todo viaje largo e iniciático, las anécdotas e historias son muchas y siempre interesantes. “Un día me llamó el Rey de España, conocía perfectamente toda la historia. Me dijo que tuviese mucho cuidado en algunos países y volvió a llamarme de vuelta en Seúl”, Scagnetti, en su paso por el Vaticano pasó un día y medio en compañía del Papa Francisco. “Me dijo que con el optimismo y la pasión que yo tenía la gente iba a responder de la misma manera. Y no se equivocó. El Papa también me dijo que esté atento para que no me pase lo mismo que a Phileas Fogg, que por los diferentes usos horarios que pasó creyó haber perdido la apuesta”

La solidaridad y la amabilidad de la gente ha sido lo más destacado del viaje”, señala este argentino que se propuso hacer realidad lo que Verne imaginó. Este 15 de Agosto, cuando llegue a Madrid habrá dado la vuelta al mundo en 80 días.