La revista británica Restaurant difundió el lunes durante una gala en Londres su ranking de los 50 mejores restaurantes del mundo. El danés Noma destronó del puesto número uno al Cellar de Can Roca, el restaurant de tres hermanos de Girona que el año pasado fue revelación.

En la que varias veces fue premiado El Bulli, del catalán Ferran Adrià, hubo un batacazo de un argentino. El restaurante Mirazur, que Mauro Colagreco tiene en la Costa Azul, escaló 17 lugares en el ranking para ubicarse en el puesto 11° y se convirtió en la cocina de Francia mejor posicionada en la lista.

Desde el último lunes los llamados a su restaurante se multiplicaron: todos quieren probar qué hace. El sitio también recibión dos estrellas Michelin, un logro inédito para un argentino.

“Estar entre los mejores del mundo es una alegría enorme. Algo súper importante para mí, para mi carrera, para el restaurante y sus equipos”, dijo el chef apenas pisó suelo argentino.

Nacido en La Plata, Colagreco estudiaba Ciencias Económicas, pero decidió explorar otros caminos. Se inscribió en la escuela de cocina del Gato Dumas y descubrió que su pasión no eran los números, sino las ollas.

En 2001 se fue a Francia donde ingresó en el célebre Liceo De la Rochelle. Hizo “stages” hasta que consiguió su primer puesto en el reconocido restaurante de Bernard Loiseau. Tras esa capacitación concretó su proyecto con su ex mujer. En 2006 en Mentone -en la Costa Azul- abrieron Mirazur. Allí trabajan más de treinta personas.

Colagreco atribuye la premiación a la fama cosechada en los últimos dos años (para elaborar el ranking, vota un panel de 900 expertos) y también a las mejoras que siempre busca en la cocina, la sala y el servicio. Colagreco destacó la buena performance de América Latina, que tiene cinco restaurantes más premiados.