Un equipo astronómico del European Southern Observatory (ESO) realizó uno de los más importantes descubrimientos de los últimos años, a tan solo 11 años luz de distancia halló un planeta que tendría las condiciones ideales para albergar vida o para llevarla hasta allí para que se desarrolle. El exoplaneta fue bautizado “Ross 128b” y del equipo formó parte un investigador del Conicet.

Rodrigo Díaz es investigador adjunto del Conicet en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio, y forma parte del equipo del ESO que realizó el hallazgo. El planeta descubierto orbita alrededor de una estrella enana roja conocida como “Ross 128“, es menos cálida que el sol. Según las investigaciones el cuerpo celeste, de una masa similar a la tierra, tendría en su superficie de entre 60 a 20 grados centígrados. Este dato no es menor, ya que lo hace un planeta muy estable en términos biológicos y capaces de poder tener vida o llevar al hombre hasta allí para que se instale.

“La temperatura de equilibrio de un planeta se puede calcular de forma medianamente fácil y brinda cierta información general sobre la radiación que recibe. No obstante, es mucho más complicado desarrollar un modelo que permita conocer a ciencia cierta la temperatura de la superficie del planeta dado que esto depende de otros detalles. Sólo así podríamos confirmar que es efectivamente habitable. Por lo que sabemos, estaría justo en el límite”, detalló Diaz.

Si bien venimos monitoreando las estrella Ross 128 desde hace 12 años, el seguimiento se volvió mucho más continuo a partir de que hubo indicios de que en torno a ella podía haber un planeta. Así, en los últimos años hubo un considerable aumento de las observaciones. En total realizamos 157 mediciones entre julio de 2005 y abril de 2016”, explica el investigador, quien agrega: “Al estar muy cerca de nuestro planeta es posible que en un futuro no muy lejano se puedan hacer mediciones sobre Ross 128 b y conocer mayores detalles sobre su atmósfera”

El exoplaneta fue descubierto usando el sistema de velocidades radiales (el movimiento que los planetas producen en la estrella de su sistema) que se logra a través de un espectrógrafo que se halla en el observatorio de La Silla en Chile.