Detrás de uno de los inventos más revolucionarios en la aeronáutica mundial está el ingenio de un argentino. Se trata del diseñador industrial Juan García Mansilla, de 29 años, quien creó un prototipo de avión supersónico habilitado para quintuplicar la velocidad del sonido y conectar ciudades tan distantes como Sidney y Los Ángeles en tres horas.

Egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), fue convocado por Imaginactive, una organización canadiense sin fines de lucro cuya misión es “inspirar a las próximas generaciones a soñar, creer y construir los vehículos del mañana”, según indica su sitio web.

La aeronave, llamada Paradoxal, permitiría ver la curvatura de la tierra y experimentar la ingravidez. Aún no será producida industrialmente. Se explicó que su diseño se basa en el ‘long penetration mode’, un sistema por el cual se enfría el fuselaje del avión, y en un motor de dos estadios: el primero funciona como una turbina normal y acelera la aeronave a 3.000 km/h mientras asciende, y el segundo, tras inyectarse oxígeno líquido, convierte el motor en un cohete, acelerando el Paradoxal a 6.000 km/h y llevándolo a alturas superiores a los 60 km.

La mayor parte de su vuelo sería por fuera de los límites de la atmósfera en una trayectoria balística, por lo que también puede ser considerado como un avión que posibilita el turismo espacial.