Cuando el avión solar “Impulse 2” despegó el lunes por la mañana volaba no sólo hacia el amanecer de Abu Dhabi, sino hacia el futuro. Bertrand Piccard, André Borschberg y todo el equipo del primer avión impulsado a enegía solar trabajaron durante años para que a las 

7:12 y con André Borschberg en los controles, el avión despegara del Aeropuerto Ejecutivo Al Bateen, de Abu Dhabi. La primera parada será en Omán.

El “Solar Impulse 2”, que tiene una envergadura más amplia que un Boeing 747, y que, sin embargo, pesa tanto como un coche de tamaño medio, está equipado con más de 17.248 células fotoeléctricas y más de 1.300 libras de baterías – un sistema que almacena y genera el poder suficiente para mantener el avión en el aire el día y la noche.

El objetivo es completar la travesía alrededor del planeta en 12 etapas y cinco meses, sin una gota de combustible, consigna la agencia Ansa. La aeronave suiza, construida por el Politécnico de Lausana, tiene alas de 72 metros, mayores que las del Boeing 747, y pesa aproximadamente como un automóvil. 

 
Durante el viaje, de 35.000 kilómetros, los pilotos se alternarán en la cabina de mando. Uno de los tramos más complicados será el cruce de cinco días y cinco noches del océano Pacífico, de China a Hawái. Volará a una altitud de 10.000 metros durante el día para recargar totalmente sus baterías de manera que pueda permanecer en vuelo durante toda la noche.