Fuente: InfogeI

Giuliano Fazzi comenzó a realizar su primer diseño de prótesis canina hace alrededor de dos años, mientras realizaba su tesis de grado para recibirse de diseñador industrial en la Universidad Nacional de Córdoba. La idea surgió luego de que muriera su perra de raza Ovejera alemán quien sufría de displasia de cadera y necesitaba ayuda para caminar. Giuliano se quedó entonces sólo con su cría, Ringo, con quien trabajó en el diseño de prótesis para otros perros que sufren la misma enfermedad que su mascota fallecida. Pero al mismo tiempo, asistir a los perros que sufren otros problemas de motricidad como roturas de ligamentos, problemas de luxaciones o amputaciones, de tal forma de lograr mejorar su calidad de vida.

Tras aprobar su tesis, comenzó a hacer algunos otros diseños a requerimiento de algunos amigos, hasta que hace algunos meses, convirtió esa tarea en un emprendimiento laboral. Giuliano le puso el nombre de su perro Ringo a su emprendimiento laboral con el cual ya ha ayudado a más de una decena de perros con dificultades motrices. Actualmente está abocado a la creación de prótesis para un perro con sus 4 patas amputadas, oriundo de San Juan.

“Ringo Ortopedia Canina” se llama su página de Facebook donde refleja en una galería fotográfica los perros a los cuales ha ayudado construyéndoles prótesis a medida. Según comenta, en la actualidad, recibe muchas consultas de diferentes provincias, y no sólo de canes, sino también de otros animales como un caballo y hasta un ñandú.

Giuliano relató que “con cada proyecto, hay que diseñar una prótesis única, consultar al veterinario, y evaluar si se puede fabricar para que le sirva al perro para movilizarse. Me gustan mucho los animales, pero no soy veterinario. Por eso siempre trabajo en conjunto con ellos, los voy consultando. Cada prótesis es distinta porque se hacen a medida. Por eso fabriqué las máquinas necesarias para hacerlas que cuentan con hormas especiales”, detalló el joven que con su inventiva le devuelve la movilidad a los perros.