Todo empezó por el amor que Giuliano Fazzi le tenía a su perro Ringo. Para ayudarle a tener una mejor calidad de vida cuando estudiaba Diseño Industrial en la facultad, le hizo una prótesis para su cadera. El perro sufría displasia, su invención le sirvió hasta que falleció. Así nació “Ringo Ortopedia Canina”, un emprendimiento que le ha llevado a vender más de 100 prótesis a diferentes partes del mundo. 

El joven inventor vive en Villa Carlos Paz y siempre tuvo dos ejes que gobernaron su vida: el amor por el diseño y por los perros, de sus días de estudiante, recuerda la prótesis que él mismo le hizo a su recordado Ringo. Le llevó dos años diseñar aquella prótesis que además fue el trabajo central de su tésis final de carrera. Al finalizarla pudo ver cómo en el tiempo de vida que la usó su perro, le cambió radicalmente su vida.

Uno siente que puede ayudar, no sólo a perros sino también a otros animales, como caballos o gatos. Una de mis últimas prótesis la envié a España, a un perro que tenía una pata amputada y es impresionante verlo después en el video que me mandaron sus dueños, cavando un pozo con esa pata. También tuve clientes en México, Paraguay, Uruguay y Colombia. De a poco se va conociendo lo que hago y la gente va tomando confianza de que las prótesis funcionan y que pueden cambiarle la vida a su perro”, detalla Giuliano al diario La Nueva Mañana.

A partir de la prótesis que le hizo a su perro, pudo comprobar que podía ayudar a otros. Así fue que decidió comenzar con su emprendimiento. Las prótesis que diseña las pueden usar no sólo perros, sino gatos y caballos. El propósito de de Giuliano es que los animales que tienen alguna rotura de ligamentos o luxaciones, puedan volver a caminar. Sus diseños han llegado a gran parte de Argentina, pero también a países de Latinoamérica y Europa.

“Se va aprendiendo en base a la experiencia. Ahora estamos haciendo prótesis para rotura de ligamentos de rodillas, por ejemplo. Ya tengo dos casos. Uno es de un perro que fue operado y que no quedó bien, pero que con la prótesis volvió a caminar. El otro no fue operado porque tenía un problema en el corazón y el riesgo era elevado por la anestesia y todo lo que ello implicaba. Le colocamos la prótesis y ahora recuperó el movimiento de la pata”, afirma el inventor.

Uno de los sueños que tiene Giuliano es poder hacer una clínica de rehabilitación en Villa Carlos Paz, de esta manera se cerraría el círculo que comienza con el diseño de las prótesis, su colocación en los animales y los posteriores ejercicios que les posibilitan una rápida mejoría.

“La idea es instalar la clínica de rehabilitación, en especial para aquellas personas que vienen de otras provincias a veces tan sólo para que saquemos las medidas de la prótesis, y luego para que se la coloquemos. La idea es que funcione con un veterinario, y con una persona que realice fisioterapia en los animales. De esa forma, el dueño del animal va a poder volver a su casa con algunas instrucciones de adaptación para su mascota, y con ejercicios para practicar a fin de que se adapte más fácilmente”, concluye el diseñador amante de los animales.