Marcos Bruno tiene 20 años, es mendocino y diseñó un robot que es capaz de desplazarse y trasladar material en ambientes hostiles. Fue convocado por la NASA para probar su creacion y la Agencia Especial de Estados Unidos pretende llevar el invento de Bruno a Marte. 

En agosto del año pasado The Mars Society (una agencia que trabaja para la NASA) lanzó una convocatoria a nivel mundial para el desarrollo de artefactos para ser usados en Marte. “Estaban interesados en buscar algún robot que pueda instalar instrumental y habían desarrollado también un GPS. Creo que justo todo conspiró para que eligieran mi trabajo, porque ellos estaban trabajando en algo muy similar y por eso les llamó la atención la propuesta”, relata Marcos.

En los últimos días del 2015, aprueban el proyecto de Bruno y en mayo de este año, hace apenas un par de semanas, tuvo que viajar a Utah para demostrar que su robot cumplía con todas las funciones en la base Mars Desert Research Station Investigación (MDRF) que la NASA tiene en ese estado que simula el ambiente marciano. Las pruebas fueron un éxito. Pero por sus aptitudes lo llamaron para formar parte de un equipo de la Universidad de Stanford “donde formé parte de una investigación de micro ingeniería, hacer un microscopio de sólo un dólar, lo que permitirá democratizar a la ciencia”, detalla.

Marcos estudia en la Universidad del Cuyo y desde chico tuvo fascinación por la robótica y por los idiomas. “La verdad, en el colegio nos mataban con el inglés y a mí siempre me encantaron los idiomas; además no sabía bien cómo bajar los subtítulos para las películas, así que me tuve que bancar verlas como venían, lo que me sirvió para aprender más idioma. En definitiva, la sufrí, pero tuvo sus frutos“, comenta con humildad este brillante estudiante.

El robot que creó se trata de un artefacto que tiene como misión cololar un GPS en Marte, tiene cuatro ruedas, una grúa y un motor que permite manipular material y trasladarlo, además de un dispositivo para hacer girar un tornillo. El equipo funciona con WIFI y puede manejarse a través de un celular. 

La experiencia fue una locura, cuando uno vuelve y ve cómo son las cosas allá, y lo fácil que realmente es cumplir lo que sea, uno vuelve con la cabeza dada vuelta y se siente capaz de hacer cualquier cosa“, expresa Marcos, y refllexiona: ” Entre hacer algo y no hacerlo el único limitante es nuestra cabeza, cualquiera puede hacer lo que quiera y me encantaría que todo el mundo tuviera ganas de hacer estas cosas, porque realmente todo es posible, no hay que ser ningún genio, simplemente es esfuerzo y ganas”, afirmó.

Dentro de 14 años el hombre llegará a Marte, cuenta este muchacho nacido en Vistalba, un pequeño pueblo de 8000 habitantes del departamento de Lujan de Cuyo, con sus ganas ha logrado llegar a un lugar elegido sólo para aquellas personas con enorme capacidad creativa, aunque también existen otros argentinos que trabajan en esa misión que marcará un antes y después en la historia de la humanidad. Los trajes que llevaran los astronautas han sido diseñados por Pablo de LeónGerónimo Villanueva, forma parte del equipo de Astrobiología que en estos momentos está buscando señales de vida en Marte.

“Tengo 20 años, creo que esto fue un paso muy grande para mí, tanto en lo personal como profesional, y espero que me abra muchas puertas”, porque “en el campo profesional me quiero desempeñar en la robótica. Tengo muchas cosas en mente, soy de esas personas inquietas, me gustaría vivir 500 años para estudiar 300 y desarrollar mil cosas” En el poco tiempo que Marcos ha estado con nosotros ya tiene su espacio en la historia espacial del Planeta Tierra. Tiene un futuro brillante.