Se trata de un juego que une picardía y niñez, en los pueblos del interior es común todavía su practica y forma parte de la identidad nacional de los gurises que aprovechan la soledad de la siesta para andar por el pueblo tocando timbre y “rajando” antes de que el adulto los sorprenda. De alguna manera es una lucha entre la niñez y la adultez, y siempre gana la primera. Hasta hoy.

Un niño de 12 años junto con algunos amigos de Santa Rosa, La Pampa, aprovechando la siesta, salieron a caminar por las calles solitarias, acompañados por la mirada atenta de algunos perros que quedan en los pueblos con la consigna de ubicarse en algunos zaguanes estratégicos para otear la realidad. Los niños decidieron ejercitar el viejo juego del ring raje y uno de ellos fue sorprendido por un policia. El resultado: fue llevado a la comisaria. La niñez se le esfumó en un santiamén.

El Juzgado de Faltas de La Pampa abrió una causa contravencional contra la madre del niño, que fue demorado en la comisaria hasta que no se hizo presente su madre. El debate en la sociedad pampeana no se hizo esperar y llegó hasta la politca. Diputados opositores salieron a criticar al Gobernador y al Ministro de Seguridad por los “excesos” de la policía local.

Según wwwigos el agente policial lo habría agarrado de muy mala manera al niño hasta llevarlo a la comisaria. Mientras tanto el Juzgado de Faltas le abrió una causa a la madre por infringir el Artículo 106 de la Ley 1123/89 del Código de Faltas de la Provincia

El ring raje es un juego que permitía a los niños explorar nuevas “regiones” de su pueblo en las horas en donde los grandes no estaban, es decir, la siesta. Estos recorridos eran acelerados tocando de vez en cuando algún timbre. Estas pequeñas expediciones a lugares alejados, es decir, ocho o diez cuadras más allá de las casas, guardaban un sentido emancipador para una niñez que hacía suya las calles de su pueblo hasta que los grandes se despertaran de la siesta.