No hay en el país una política de Estado que incentive a reciclar, sólo el 8,3 % de los municipios cuentan con plantas separadoras de residuos urbanos sólidos (RSU), el 34,4% tiene una, pero no está operativa. Los datos surgen de una encuesta realizada en cien municipios y socializada esta semana por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustenable con motivo del lanzamiento del programa Ciudades Sustentables.

Sergio Bergman, titular del Ministerio, fue el que se encargó en dar a conocer la realidad ambiental en cuanta al tratamiento de la basura de nuestro país, a un año y medio de haber asumido, expresó: “La cantidad de plantas que hay sin funcionar es un dato muy llamativo, esto tiene que ver con las inversiones que se hicieron cuando los vientos políticos eran favorables para una intendencia, después se cortaron y dejaron de funcionar porque no hubo una planificación del presupuesto del día después de la inauguración”

El programa Ciudades Sustentables tiene como propósito brindar asistencia técnica y económica a los municipios para que pueden tener plantas de reciclado de RSU.  “No queremos que la idea de sustentabilidad se reduzca a residuos, que fue una demanda fuerte que encontramos; para nosotros la gestión de la basura es un tema de saneamiento, no de ambiente; hasta el momento ustedes remitían a un programa de insumos y subsidios”.

En nuestro país, la concentración de la población es una realidad incuestionable. La centralización en las grandes urbes causa una enorme desigualdad social, sanitaria y educativa, con respecto a las personas que viven en comunidades más pequeñas. El 92% de la población en Argentina vive en ciudades. El programa Unidad de Ciudades Sustentables plantea “desarrollar acciones que contribuyan a su mejora ambiental, considerando entre otros, el cierre de los basurales existentes; la disminución del consumo de energía y su pasaje al uso de las provenientes de fuentes renovables; la mejora del espacio público y sus zonas verdes; el cambio de sistema e incremento del alumbrado público eficiente; entre otros aspectos”

“Lo que nosotros pensamos es que la gestión de residuos es tan estructural como el agua y las cloacas y por eso debe estar en saneamiento, porque necesita de un master plan federal; entonces así como nadie puede pretender que un municipio solucione solo los temas de agua y cloaca, lo mismo pasa con la basura; se necesita escala -que serían los consorcios de los municipios por regiones- y recursos para aquellos que quedan aislados”, afirmó Bergman.

El problema de la basura es estructural en el país. Gran parte de las ciudades cabeceras de los Distritos tienen basurales a cielo abierto, la solución que los Intendentes encuentran es la peor en estos casos: incendian durante días la basura generando contaminación, muchos de estos basurales están a pocos metros de la planta urbana. En este sentido, Bergman expresó un concepto clave. “La cuestión de la gestión de la basura es vital porque aquel intendente que no gobierna la basura no gobierna el municipio, más del 60 por ciento de los recursos están destinados a la recolección y disposición de residuos” El reciclado no está en la agenda de los jefes comunales.

Es necesario que exista un cambio de paradigma con respecto al manejo de la basura. “Este cambio de mirada necesita de los intendentes. La encuesta que hicimos no la pedimos imputarlos de nada, sino para sincerarnos; si hacemos las cosas bien ustedes serán las cabezas de un gobierno que no sólo le dice la verdad a la gente, sino que además realizarán el puntapié inicial para soluciones estructurales”.

El reciclado en las ciudades es fundamental para bajar el volumen de basura que genera la población. El cambio climático necesita de la participación de todos, pero es urgente que la dirigencia política vea más allá de una elección. No hay reelección en la naturaleza.