Los estudiantes de la Escuela Técnica Almirante Brown de Coronel Dorrego (Buenos Aires) tienen una idea genial: quieren hacer un viaje a Sierra de la Ventana pero con un auto que funcione a energía solar. Con la ayuda de toda la comunidad, lograron hacer el vehículo que fue presentado en la Sociedad Rural ante la vista asombrada de los vecinos. Ahora sólo falta hacer la travesía hasta Sierra. El auto solar puede alcanzar hasta 50 kilómetros por hora de velocidad.

Coronel Dorrego es la ciudad cabecera del Distrito, está al sur de la provincia de Buenos Aires, cuando ya casi no queda tierra para blanquear en el mapa. Queda sobre ruta nacional 3, muy cerca de Bahía Blanca. Los alumnos de la Escuela Técnica tuvieron un aliado para el sueño de hacer un auto solar: el profesor de Electrónica Germán Unger, junto con él hicieron los planos y trabajaron en el proceso de llevar a la realidad todo lo que estaba plasmado en el papel. La comunidad y la optimización de recursos fueron determinantes para la creación del auto.

Un vecino donó los paneles solares. El asiento se los acercó el campeón de midget Fabián Colturi, los motores eléctricos fueron adquiridos con el Fondo Educativo y todo lo demás fue apareciendo, se usó mucho ingenio. El diseño originial se hizo basándose en un auto solar que corrió en la prueba que se hace todos los años en el desierto de Atacama. El resultado es un prototipo que aún no fue probado en ruta, pero funciona.

Los paneles solares alimentan baterias que producen el funcionamiento del motor. El tiempo de duración de las mismas aún no se determinó, todo está muy recién hecho, pero la alegría es muy grande. Según el profesor, lo ideal es usar el auto cuando exista más potencia en el sol, y llevarlo a la ruta entre las 10 y las 17 hs.  “En realidad, las baterías se utilizan para el momento de arranque y primeros movimientos del auto, o si está nublado . Estamos diseñando un tablero que nos marque el consumo de electricidad y cambie el uso de los motores de acuerdo a la necesidad; también pensamos en construir un sistema automático”, comentó a La Nueva, el profesor Germán Unger.

A pesar de que ya está probado, aún faltan ajustar varios detalles. Como un sistema definitivo de frenado. Los alumnos tienen una idea, hacer un sistema de frenado regenerativo, que permite producir energía mediante la desaceleración. “Estamos contentos porque, aunque tiene exceso de peso, el auto ya se encuentra en funcionamiento; tiene todo para mejorar. Ahora, la idea es conseguir sponsors para comprar las baterías de litio y, de paso, reducir kilos”, detalló Unger.

El auto fue probado durante la reciente Exposición Ganadera en la Sociedad Rural Derroguense. El resultado fue positivo. Ahora solo falta cumplir con el deseo original: ir hasta Sierra de la Ventana. El viaje lo harán entre octubre y noviembre. “Será una movida importante, porque habrá que ir con dos vehículos -uno adelante y otro atrás- además del auto eléctrico, y un carro por las dudas que haya algún problema”, el profesor asegura y sus alumnos aseveran. Para el equipo parece que no hay desafíos imposibles.