A través de un proyecto enmarcado en el cambio de matriz eléctrica que lleva adelante Uruguay, país que en 2016 consiguió que el 96 % de la energía suministrada fuera de origen renovable, el restaurante cooperativo “La Cocina de la Barra”, ubicado a orillas de la Laguna de Rocha, un área protegida al sureste de Uruguay a unos 250 kilómetros de Montevideo, funciona íntegramente con energía solar.

Este emprendimiento gastronómico surgió hace dos años y es liderado por mujeres, pescadoras, madres y esposas de pescadores de la Laguna de Rocha, y funcionaba solo con un panel solar que había obtenido de un fondo solidario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), pero la energía que se lograba generar comenzó a ser insuficiente debido a la creciente demanda.

Así, se obtuvieron más paneles solares a través del proyecto “Luces Para Aprender”, que desde 2014 lleva a cabo la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) junto a la empresa estatal eléctrica uruguaya (UTE) y la fundación española Elecnor, y que en una primera instancia estuvo abocado a la instalación de paneles solares en escuelas rurales de Uruguay a las que no llegaba el tendido eléctrico convencional.

A lo largo de esos años UTE extendió la red eléctrica, por lo que varios paneles solares pudieron ser reubicados en diferentes proyectos comunitarios como el de este restaurante.

La idea es tener un espacio donde poder ofrecer a la gente que visita el área protegida una propuesta gastronómica local, basada solamente en lo que se pesca a diario.

Con el proyecto “Luces para Aprender” -que consiguió que Uruguay fuera el primer país de Latinoamérica con un 100 % de sus escuelas con luz eléctrica- la organización comenzó a explorar dónde era más necesario instalar paneles solares remanentes. Una de las primeras demandas fue el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Así que llegamos a Rocha y a esta laguna tan hermosa, donde surgió la demanda de acompañar este proyecto comunitario.