Que los tambos están acuciados por el precio de la leche no es una novedad. Aunque en los últimos meses hubo una recomposición en ese tema, siempre la ganancia se la lleva el intermediario que pone la leche en las góndolas a 9 pesos, mientras paga por cada litro una tercera parte de ese valor. Ese es un reclamo histórico del sector: mientras los industriales crecen los tambos quiebran, por este motivo, pero también porque la soja se los llevó puestos. Pero no es el único problema de los tamberos argentinos. El clima también los castigó.

Por eso, funcionarios de los ministerios de Agricultura y de Economía se reunieron con diversos actores de la cadena de valor del sector lácteo y definieron la necesidad de implementar acciones orientadas a mitigar las dificultades de corto plazo que enfrentan los productores de zonas afectadas por condiciones climáticas adversas, así como de generar instrumentos para aumentar la productividad del sector en el mediano plazo.

Las primeras medidas son el establecimiento de nuevas líneas de financiamiento con tasas bonificadas para capital de trabajo, equipamiento e infraestructura y un estímulo para la producción de litros y sólidos útiles adicionales Las líneas de crédito, a través del Banco de la Nación Argentina (BNA), será de 500 millones de pesos para préstamos al sector con una bonificación de tasa de 4 puntos sobre la tasa de interés asumida por la cartera agropecuaria, con el objetivo de financiar la realización de inversiones en capital de trabajo y equipamiento, infraestructura y genética e incorporación de innovaciones tecnológicas.

Estas iniciativas buscan paliar la situación que atraviesa el sector, producto de excesos de calor en verano y fuertes lluvias durante el otoño que afectaron negativamente la producción lechera en los últimos meses. El beneficio será para todos aquellos que tengan como actividad principal la producción láctea, focalizándose en las unidades económicas pequeñas y medianas con una producción promedio menor a 3.000 litros diarios (cerca del 75 por ciento de los tambos del país).

Se acordó también con los gobiernos de Buenos Aires y Santa Fe, a través de sus agentes financieros -el Nuevo Banco de Santa Fe y el Banco de la Provincia de Buenos Aires-, la creación de otras dos líneas de préstamos que en una primera etapa ascenderán a 150 millones de pesos para productores del sector que se encuentren en situación de emergencia. En este caso la tasa de interés se bonificará de manera compartida entre las mencionadas provincias y el Ministerio de Agricultura.

A su vez, la secretaría de Comercio de la Nación otorgará una medida de estímulo para tambos cuya producción promedio en mayo de 2014 haya sido menor a 3.000 litros diarios. Se transferirá mensualmente a cada tambo la suma de 10 pesos por kilogramo adicional de sólido útil, medido interanualmente. Las transferencias tendrán un tope máximo mensual de 10 millones de pesos. El beneficio será otorgado a todos aquellos productores con incrementos que puedan verificarse en tanto remitan su leche a empresas que informen las compras en el sistema informático de pago por calidad.