Los habitantes de la Base Belgrano II fueron testigos de un espectáculo natural único y deslumbrante: la aparición de auroras australes en el cielo. El evento atrajo la atención de todo el mundo, las imágenes que difundió el Servicio Meteorológico Nacional se viralizaron, el cielo antártico se tiñó de verde en la larga noche polar que se avecina en este rincón del planeta.

Las auroras australes se producen cuando la radiación cósmica del sol choca con la magnetósfera de nuestro planeta. Sólo pueden ser vistas durante el invierno, en este caso nuestro hemisferio está atravesando esta estación y la radiación solar está almacenada en el campo magnético del polo sur, cuando este ya no puede contenerla más, la expulsa en forma de radiaciones electromagnéticas sobre la ionosfera, creando luces espectrales, las auroras. Estas partículas de viento solar viajan hasta 1000 kilómetros por segundo. El oxigeno que está en nuestra atmósfera es la causa de que esta radiación se aprecie con colores, en este caso, verde.

La Base Belgrano II es la más austral de la Argentina y la tercera más austral de las bases permanentes del planeta. Está a sólo 1300 kilómetros del Polo Sur, la característica que la hace especial a la Base es que es la más austral del mundo que se asienta sobre roca firme. Viven allí 21 personas que se dedican a trabajos científicos.