Uno de los atractivos naturales más importantes del mundo está sucediendo en la Patagonia, como todos los años, en Puerto Madryn y Puerto Pirámides llegan las ballenas francas para iniciar su milagroso proceso de apareamiento. La danza de las colas que emergen y se caen lentamente sobre las cristalinas aguas del mar austral son una postal que miles de turistas de todo el mundo no quieren perderse.

“Las colas asoman y golpean el mar con fuerza, los chorros rompen el silencio patagónico en cada respiración, las manchas oscuras, salpicadas con callos blancos acá y allá, se acercan y nadan por debajo de las embarcaciones, como jugando a las escondidas con quienes las visitan”, describe un comunicado del área de turismo de Puerto Madryn
“No hay cómo no verlas: mientras se camina por la rambla o hasta el final del puerto de Madryn; desde el avión a minutos de aterrizar en el aeropuerto de la ciudad o desde la ventana de los hoteles ubicados frente al mar”, completa el texto describiendo un panorama único y fascinante. El Golfo Nuevo es la pileta natural donde las ballenas francas australes tienen su lugar en el mundo.

El guardafauna Juan Carlos López informó en una entrevista radial en LU17 que “de a poco comienzan a llegar. Ya es la época y uno se emociona como la primera vez. Estaban muy cerca de la costa, a unos 200 metros, donde está la plataforma de buceo” La imponente presencia de los cetáceos comienza a ser una postal que todos los vecinos de Madryn sienten con orgullo. La ciudad comienza a moverse al ritmo de las ballenas. A fines de esta semana se comunicará la fecha oficial de apertura de la temporada de avistaje, se calculo que será para el 17 de Junio.

Existen seis empresas habilitadas desde Puerto Pirámides para adentrarse en el mar y contemplar de cerca a los cetáceos, las ballenas francas se caracterizan por su sociabilidad. Como si también ellas esperaran este momento durante todo el año, se acercan a las botes y muchas veces es tal la cercanía que se pueden tocar. Igualmente, todas las embarcaciones sólo se acercan durante un tiempo prudencial, para no molestarlas.

Para los que prefieren quedarse en tierra, las ballenas son visibles durante gran parte del día. A pesar de que se esperaban para este fecha, este año se adelantaron algunas semanas, por lo que se prevé que será un año con muchos ejemplares. Las ballenas permanecen hasta diciembre en el Golfo Nuevo y San José para completar su proceso reproductivo. Las madres paren aquí y acompañan a sus crias a las primeras incursiones a mar abierto desde estos golfos. A sólo 15 kilómetros de Madryn se halla la Reserva Natural El Doradillo, donde se producen cortejos y nacimientos y se pueden ver cómo las madres ayudan a sus crias a nadar de una punta a la otra de la bahía.

Según National Geographic, la Península Valdes -que es desde 1999 Patrimonio de la Humanidad– es uno de los 10 mejores lugares en el mundo para avistar ballenas.