El agua potable es un derecho del ser humano que en muchas regiones del planeta es imposible conseguir con facilidad. En África se calcula que muchas mujeres y niñas dedican hasta cuatro horas al día a ir a buscar agua, tarea que realizan a pie. Aun así, cerca del 36% de la población total no accede a buenas fuentes de agua y esto provoca enfermedades como la diarrea, que afecta a 18 millones de personas, a causa del agua contaminada. 

Una iniciativa que tiene como objetivo facilitar la obtención de agua potable es un subi y baja llamado “OasiSaw”, un innovador sistema que utiliza la energía que produce este clásico juego infantil para extraer agua subterránea. 

Durante el juego, el dispositivo produce energía para alimentar una bomba que permite extraer agua de las napas que están bajo la tierra. A la vez, la bomba lleva incorporado un filtro que permite generar una fuente de agua potable. 

La idea, diseñada por Jin Hyuk Kim, de la Universidad de Hanyang (Corea del Sur), hace que el fuerte flujo de agua producido por el bombeo genere corriente eléctrica y haga girar una turbina en la tubería de agua que conecta al grifo. Esa corriente es dirigida por un nanotubo de carbono, actuando como un filtro que permite eliminar virus y bacterias para obtener agua potable. 

De esta manera, los niños y niñas africanos, pero también del mundo entero, pueden obtener agua limpia, sin hacer largos viajes ni someterse a excesivos esfuerzos. El creador del juego tiene intención de ofrecer su invento a la Unicef. 

El invento que pueda cambiar la realidad de miles de comunidades en todo el mundo: