Elisa Forti tiene 82 años y escalará el Aconcagua junto a un grupo de personas que superaron diversas dificultades a través del deporte. Se trata de una bisabuela nacida en la ciudad de Como, en el noroeste de Italia, y radicada en Argentina desde los 14 años, que si bien había practicado deportes como voley, tenis y natación, recién a los 72 años comenzó a correr.

Elisa tiene cinco hijos, once nietos y tres bisnietos y para ellos, es “la nona que corre”, cuenta y destaca lo lindo de ver “sus ojitos de orgullo” ante cada desafío que encara y el “cariño de la gente desconocida y conocida” del mundo del running.

La anciana afirmó que jamás pensó “vivir tan intensamente” a su edad y resaltó la importancia de “lo mental” a pocas horas de encarar el desafío: “el cuerpo si lo tenés trabajado, más o menos te sigue”, pero además “hay que gozar de lo que hacés y que no sea un esfuerzo”.

“Veremos cómo nos trata el tiempo, uno está acostumbrado a correr pero con zapatillas, con un short y una remera”, dijo Elisa en referencia al frío que puede sentirse al subir el cerro Aconcagua, de 6.962 metros, en diálogo con Télam.

Elisa concretó cuatro veces el Cruce Columbia de los Andes, una carrera de aventura extrema de más de 100 kilómetros a través de la cordillera.

Forti y un grupo de deportistas entre los que se encuentran el ex basquetbolista de la NBA Fabricio Oberto y Silvio Velo, jugador de fútbol sala para ciegos, ya partieron hacia Los Penitentes, a unos 4 kilómetros del Aconcagua, donde pasarán la noche para comenzar la aclimatación.

Tras un intenso entrenamiento de 28 semanas, mañana comenzarán el ascenso para intentar hacer cumbre entre el 1 y 5 de marzo y llevar hasta su cima la bandera de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018.

El desafío, denominado Summit Aconcagua, busca promover el deporte y la vida saludable, fomentar los valores olímpicos de amistad, respeto y excelencia y dar un mensaje esperanzador a través de las historias de superación de los participantes. Otro de los objetivos es recaudar fondos para la Fundación Baccigalupo, que trabaja en el desarrollo psicomotriz de chicos con discapacidad intelectual.

El grupo se completa con la judoca Paula Pareto (medalla de oro los Juegos Olímpicos de Río de Janerio 2016); María Del Pilar Ferreyra, Pablo Giesenow, Álvaro Casillas, Ezequiel Baraja, Peter Czanyo, Fernando Pedro Marino y el conductor Julián Weich como embajador del evento.

Su primera experiencia en el running, a los 72 años, fue en Tandil. “Tengo el río a dos cuadras, me gusta la naturaleza, el ruido del agua, los pájaros, el pasto”, describió y agregó que esa hora de ejercicio es un “despeje mental” que le ayuda a seguir con su día.