La soledad es de antes y de ahora. Nada ha cambiado en el desértico paraje donde se asienta una capilla de adobe que fue construida en la mitad del 1700 por un cacique huarpe que trajo desde Chile la figura de la Virgen María. Esta capilla perdida en el mapa mendocino, que lleva por nombre Asunción de la Virgen del Tránsito fue declarada “bien histórico nacional”

¿Cómo definir la fe en estos parajes desérticos? La presencia de esta capilla de adobe es desde hace más de dos siglos una columna anímica para los habitantes de este desierto lavallino que parece no tener fin. No hay compañía posible aquí, excepto los murmullos que trae el viento. La única certeza de que estamos en el planeta Tierra la da la precaria y simple capilla que desafía la inmensidad.

Para conocer la historia de este -ahora- Bien histórico nacional, hay que remontarse muy atrás en nuestros anales. En 1749 Fray Marcos de Videla reunió a un grupo de huarpes con el propósito de evangelizarlos, por este motivo se fundaron dos caseríos, Asunción y San Miguel. Los huarpes aceptaron la Misión del religioso, y para honrar esta acción hizo traer desde Chile la imagen en un cofre de la Virgen de la Asunción. Cuenta la historia que la trajo un soldado que había servido con San Martín, que tenía conocimientos de los caminos en la alta montaña, otros aseguran que fue traída por el cacique Sayanca.

Estos poblados y la capilla fueron el orígen del departamento de Lavalle. Un antiguo mapa francés de 1789 ya establece un punto en el mapa haciendo mención al paraje y a la capilla, que fue reubicada varias veces por la crecida del Río Mendoza, hasta quedar definitivamente en el lugar que hoy descansa.

La figura de la Virgen no supera los cincuenta centímetros. Su valor histórico la hace invaluable y bien intangible. La pequeña capilla está construida en forma muy simple, sus paredes son de adobe, tiene columnas de algarrobo, tirantes de madera y techo a dos aguas. Los pobladores originarios del desierto son los huarpes, quienes primero tuvieron que interactuar con los Incas y luego con los españoles. La religión aquí se hizo una sola, mixturando ritos cristianos e indígenas. cada 15 de agosto los huarpes realizan ceremonias ancestrales y procesiones. La fusión de los culturas se hace presente en estas celebraciones.