El fenogreco, especie perteneciente a la familia botánica de las leguminosas, es originaria de las regiones occidentales de Asia y de la cuenca del Mediterráneo, en donde se la encuentra espontánea.

 

También denominada comúnmente heno griego, ha sido cultivada desde tiempos remotos como aromática, alimenticia y medicinal por las poblaciones de los lugares originarios.

 

En las artes culinarias se emplean las semillas y hojas como condimenticia y también en ensaladas. Las semillas recién germinadas se utilizan en ensaladas picantes y ligeramente tostadas en la elaboración de curry y es en esta condición cuando se extraen de ellas todo su sabor.
El sabor es agradable, ligeramente amargo y semejante al del azúcar quemada.

 

En la medicina popular alternativa se la utiliza como cicatrizante, antiinflamatoria, hepatoprotectora, digestiva, antiasmática, para el tratamiento de la sinusitis, galactogoga para las madres lactantes. Se encuentra en diferentes etapas y niveles experimentales para el tratamiento de diabetes tipo I y II, como protectora de la formación de células tumorales en senos y colon y para reducir los niveles de colesterol y triglicéridos.

 

Por su particular aroma y efecto germicida es muy probable que en el antiguo Egipto se la haya utilizado en los procesos de momificación o embalsamado según consta en investigaciones arqueológicas. El nombre del género Trigonella deriva del latín trigonum que significa “triángulo” que es el formado por la corola triangular. Los principios activos de la esencia que le otorga su aroma y sabor característico derivan de ácidos fenólicos, alcaloides, taninos y saponinas. Todas las partes aéreas de la planta contienen estas sustancias esenciales. Toda la planta es fuente de mucílagos.

Descripción botánica. Es una herbácea anual, poco pubescente, de entre 15 y 50 cm de altura, de tallos erectos, en número de 3 a 6, con el follaje muy parecido al de la alfalfa, que cuando seco desprende un agradable y persistente aroma a heno o cumarina.

 

De hojas pecioladas, con 3 folíolos ovales el del centro distanciado de los otros dos por un peciólulo más largo y lámina con las nervaduras notables y bordes denticulados. Las flores de color blanco, pequeñas de 10 a 15 mm de longitud, solitarias o apareadas, sentadas y axilares.  El fruto es una vaina recta o ligeramente curva, de entre 4 y 17 cm de longitud que contiene entre 10 y 20 semillas cuadrangulares y muy duras. Florece en primavera.

 

Requiere exposición totalmente soleada, temperaturas templadas y no tolera ambientes demasiado secos. Las temperaturas normales de crecimiento se encuentran entre los 8 y 27ºC. Crece y desarrolla muy bien en todo tipo de suelos siempre que contengan buen tenor de materia orgánica aún en los arenosos y áridos y con muy buen drenaje. No tolera suelos anegadizos ni con pH superiores a 8,2. Es tolerante a la moderada alcalinidad.

Cultivo. El cultivo se inicia con semillas en siembras de asiento. El suelo se prepara roturándolo, desmalezando, agregándole estiércol de caballo u otro tipo de materia orgánica si tuviera bajos contenidos de ese componente y luego se empareja y refina. Las plantas se ordenan en surcos distanciados entre 15 a 30 cm y entre plantas a 20 cm.

 

Una vez implantado se carpe, desmaleza y se riega sin encharcar. A los 35 a 45 días de implantado florece. La cosecha de vainas comienza cuando éstas toman un color ligeramente amarronado. Se atan en manojos y se cuelgan en sitios secos, ventilados, templados y sombríos.

 

Una vez secas se abren dejando caer las semillas. Si las semillas no se separan de las vainas se golpean con cuidado para que se desprendan y antes de almacenarlas se completa el secado exponiéndolas al sol. Responde muy bien a la fertilización con nitrógeno, fósforo y potasio recomendándose una a dos aplicaciones del tipo Triple 15 por año. Se siembra a fines del invierno y primavera y se cosecha a principios del otoño.