Por ALEJANDRO LOTTI
Subsecretario de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca

 

La visita del ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, al Brasil, transitó por una agenda que incluyó temas del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), refuerzo de vínculos tecnológicos entre Argentina y Brasil, análisis de la Ley de Tierras, maquinaria agrícola y desarrollo ganadero.
El Plan Estratégico Agroalimentario 2010-2016, impulsado por el Ministerio de Agricultura, y el debate por el recurso tierra trascienden las fronteras de nuestro país, y fueron los ejes centrales de la X Reunión Extraordinaria del CAS, en donde tomaron parte ministros de Agricultura de Brasil, Bolivia y Uruguay, Chile y Paraguay.
En un escenario a nivel global que se caracterizará por un marcado incremento en la demanda por alimentos, que crecerá de manera sostenida durante los próximos 40 años, y una población que se prevé en 9.000 millones de habitantes, los países de la región se hallan frente a una oportunidad histórica en materia de producción agroalimentaria.
A los muy buenos volúmenes de granos producidos por Argentina y Brasil (más de 250 millones de toneladas conjuntas), se deberá sumar el agregado de valor en origen. La producción agropecuaria en zonas libres de contaminación y con inmejorables condiciones climáticas, como el ámbito del Mercosur, presentan un valor adicional a los ojos del resto del mundo.
Para explotar al máximo esta fortaleza, el valor agregado se genera con mejores prácticas de comercialización, presentación y márketing, para que respondan con plenitud a la demanda cada vez más elevada que se visualiza en los muy exigentes mercados alrededor del mundo.

Sustentabilidad. Además de los mayores volúmenes de producción de granos -que en el caso de Argentina alcanzará la cifra histórica de 100 millones de toneladas-, y el agregado de valor, en el ámbito de este encuentro se analizó un tercer factor: la producción sustentable.
Ante estos elevados niveles de rendimientos, los agricultores deben pensar en las buenas prácticas agrícolas, analizando los balances nutricionales del suelo, en términos de un correcto uso de fertilizantes.
Los productores argentinos disponen de un amplio know-how sobre este tema, y campaña tras campaña vuelcan estos conocimientos y todos los recursos disponibles para reponer los nutrientes del suelo e incrementar los futuros rendimientos en el lote.
El intercambio tecnológico fue unos de los puntos destacados en la agenda del CAS.
En este aspecto, se reforzaron los vínculos entre los principales centros de  investigación agrícola de la Argentina  (INTA) y Brasil  (Embrapa, siglas que en portugués corresponden a Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária), para que el intercambio de conocimientos afiance la idea de producción con más productores.
En este aspecto, no hay que olvidar que Brasil es el principal destino en transferencia en áreas como semillas, fertilizantes y maquinaria agrícola.
La Ley de Tierras fue otro de los temas contemplados en la agenda multilateral. En este punto, el ministro Domínguez fue muy claro: el proyecto de ley enviado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner será aprobado antes de fin de año.
Hay un fuerte interés mundial por las inversiones en tierras. Los ojos del mundo están puestos en países como Argentina, analizando sus estrategias de producción de alimentos.

Fierros. La maquinaria agrícola y la ganadería también tuvieron su espacio en tierras brasileñas.
Domínguez participó, junto a su par de Brasil, Wagner Rossi, de la apertura de la 18º edición de Agrishow, una muestra de maquinaria agrícola que se llevó a cabo entre los pasados días 2 y 6 de mayo en Riberao Preto.
La exposición se desarrolló en un predio de 360.000 m2, en donde participaron 800 expositores, y se destacaron empresas de la talla de John Deere, Agco Allis, Case IH, y firmas argentinas con base en Brasil, como Metalfor. La firma cordobesa tiene, desde hace diez años, una fábrica en la localidad de Ponta Grossa.
Esta presencia del ministro Domínguez ocurre en el contexto de una marcada expansión de nuestro mercado de maquinaria agrícola, tanto a nivel nacional como en el exterior.
Durante 2010, las ventas en el mercado argentino crecieron en 400 millones de dólares, impulsadas por los mayores volúmenes cosechados, los mejores precios de la ganadería, los créditos del Banco Nación y el repunte de las economías regionales.
En tanto, las ventas al exterior cerraron en 260 millones de dólares, y a los destinos tradicionales de la maquinaria agrícola argentina, como Venezuela y otros puntos de América Latina, se perfila una consolidación de mercados como Europa del Este y Africa, que demandan toda los implementos vinculados al paquete tecnológico de la siembra directa.
El techo de exportaciones no se cierra en este número, y de la mano de productos como sembradoras, pulverizadoras autopropulsadas y productos vinculados a la conservación de granos –silobolsas, extractoras y embolsadoras, las ventas continuarán en ascenso.
En este punto, un trabajo elaborado por el Proyecto de Cosecha y Poscosecha del INTA, encabezado por el Ing. Agr. Mario Bragachini, destaca que para 2015 las exportaciones pueden alcanzar los 400 millones de dólares.

Ganaderia. La presencia de Domínguez en la 77ª Exposición Internacional de Ganado Cebú, en la ciudad de Uberaba, fue una muy buena oportunidad para estudiar una política exportadora conjunta de productos ganaderos, que en estos días se ve favorecida por los precios y la demanda mundial de carnes.
En este punto, se evaluaron mecanismos para mejorar la producción ganadera, tomando como punto de partida que el capital genético argentino se complementa con la genética brasileña, muy adaptada a las regiones tropicales.
El crecimiento del stock ganadero nacional vendrá de la mano de la intensificación de la actividad. Y este es el momento, ya confluyen precios récords históricos, una adecuada relación insumo producto, una mejora de los factores climáticos y el acceso al crédito a tasa subsidiada a largo plazo.