La guía apunta a reducir los residuos, “lo que permite a la empresa organizar sus recursos humanos y técnicos con el objetivo de sustituir la gestión clásica de desperdicios” y a su vez “mejorar la calidad del ambiente”, indica el manual.

El secretario de Ambiente, Sergio Bergman, explicó que ‘bares sustentables’ “es la expresión de los objetivos del desarrollo sustentable de la agenda 2030 aplicados a la gastronomía y al concepto de cambio cultural y de hábitos de cómo consumimos y producimos y a cómo reciclamos los insumos”.

Estos cambios de hábitos que se proponen incluyen también “la eficiencia energética, la contaminación acústica, el cuidado del agua y su tratamiento en un entorno donde dejamos de tirar comida y la llevamos con nosotros luego se consumir en un bar o pub o restaurante”·

Entre otras propuestas, la guía incluye “un correcto inventario de materias primas eligiendo productos que utilicen menos packaging, modificar los procesos internos y cambio de equipamiento a los que tengan una mayor eficiencia energética, y proponer un menú de comidas donde se use la totalidad de los ingredientes“.

Asimismo, propone que un bar o pub sustentable debería evitar el uso de posavasos y sorbetes y utilizar vasos de vidrio para no tener que distribuir los productos en materiales descartables.

El segundo eslabón es la separación en origen. “Una de las razones más importantes” de este tipo de distinción es “la posibilidad de un nuevo uso, ya sea para la misma finalidad con que fue diseñado originariamente, o bien para transformarlo para otros fines”, se explica en el manual.

Y se agrega que “también se pueden revalorizar los materiales recuperables a través del reciclaje o compostaje, dado que los mismos se pueden reinsertar como insumo o materia prima en un nuevo ciclo productivo”.

El texto propone utilizar técnicas de compostaje para la recuperación y valorización de restos orgánicos, una práctica que “ofrece beneficios tanto ambientales como económicos -señala- ya que el tratamiento de los residuos orgánicos permite su utilización como aporte de nutrientes al suelo, al igual que permite ahorrar en gastos de logística, energía, insumos y disposición final”.

La guía también dispone una lista de consejos orientados a estos negocios gastronómicos para una buena gestión de la energía, de la gestión del agua y de la contaminación sonora.