Por Leandro Vesco

La solidaridad cuando se viraliza se convierte en un fenómeno contagioso. Hacer el bien hace bien, y cuando nos damos cuenta que con poco podemos hacer mucho, no hay lugar para las dudas y el hecho solidario nos atrae involuntariamente. El héroe, es siempre el colectivo.

Hace unas semanas atrás se conoció la idea que tuvo Fernando Ríos, propietario de un restaurant de Tucumán que relacionó a la gente que pedía comida en la calle con la comida que a él le sobraba todos los días, unió estas dos situaciones y dió un paso adelante: sacó una heladera a la calle con aquellos alimentos excendentes, en muy buen estado y envueltos en papel film. 

De esta manera aquellos indigentes que pasaban por la heladera, sólo tenían que abrirla y servirse. Pronto se unieron dos colegas y luego muchos vecinos, la solidaridad se viralizo y la heladera social se vacía y se llena hasta tres veces por día.

Pero el concepto de dar alimento que de otra manera terminaría en la basura dió vuelta el país, y ahora Jujuy se está preparando para que dentro de muy pocos días se instalen varias “Heladeras Sociales”.

Gustavo Baravalle, un empresario gastronómico de Jujuy se quiso sumar a la idea y ya dio su compromiso para implementar el sistema en la ciudad de Jujuy. Comenta que ya tiene los lugares físicos para instalar las heladeras sociales, y mientras tanto creó una página en Facebook llamada “Heladera Social Jujuy

En la fan page pueden sumarse todos los interesados en participar del proyecto, para que de esta manera sea menos el alimento que se desperdicie. Enseguida la gente se sumó y desde este medio están pidiendo bandejas descartables y papel film para embalar la comida que será puesta en las heladeras sociales

A su vez Fernando Ríos explicó a los medios jujeños que “lo que pedimos son todos los excedentes de comida que tengan restaurantes, casas de familia, pero que tengan en cuenta el cuidado en el tema de la conservación y el envasado. Por ello solicitamos que nos entreguen en bandejas descartables con un papel film y la fecha de elaboración

En tanto, el impulsor del proyecto solidario relató que “la idea es que sobre todo los restaurantes se vayan sumando, que el propietario con su gente logre una pequeña capacitación para que la comida que se acerque a la heladera cuente con los requisitos que estamos pidiendo. Que esté en buenas condiciones y que la gente que se acerque a comer, pueda llevársela como corresponde”.

La heladera social requiere de un alto compromiso hacia el otro, lo que estamos dando es comida, y con este hecho podemos estar cambiandole la vida a las personas. La idea necesita de más voluntarios.