El acceso a la energía asequible y no contaminante es el número 7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

La idea de Light for Humanity -que ya funciona en el Amazonas- es que por medio de energía solar los habitantes de zonas remotas en Latinoamérica puedan tener acceso a la electricidad y no dependan de los combustibles fósiles y contaminantes como el queroseno o el diésel.

La idea desarrollada en Latinoamérica “se puede aplicar en otros países de Asia o Africa donde cuentan con muchas horas solares al día”, señaló el madrileño Eugenio García-Calderón a la agencia EFE, tras iniciar una campaña de crowfunding para lograr su objetivo.

Según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cada año 3,8 milllones de personas mueren de forma prematura por enfermedades relacionadas con la inhalación de humo de fuego abierto o estufas.

Las lámparas de queroseno o diésel, además de contaminar el medio ambiente, son causantes de enfermedades respiratorias como el asma, neumonía o sinusitis.

En el contexto de pandemia mundial por coronavirus, el objetivo principal de Light for Humanity es proporcionar lámparas solares a familias con patologías previas que puedan contagiarse COVID-19.

En este momento el proyecto se encuentra en la segunda fase de la campaña para conseguir aproximadamente 7.500 euros más para la financiación de otras 500 lámparas solares para Brasil. El objetivo es llegar a 10.000 lámparas solares.

Nuestro proyecto principal están en el Amazonas brasileño, pero a través de otras ongs estamos ayudando a esas organizaciones a llevar la energía solar a comunidades en Ecuador, Mozambique, Madagascar y Filipinas”, detalló este ingeniero y adelantó que también piensa brindar sistemas solares domiciliarios, con un panel solar en cada casa de los habitantes de la Amazonía brasileña, para que puedan tener cinco puntos de luz, varias cargas de teléfono móvil.

El nuevo objetivo es “una versión más avanzada que tendrá también conexión para computadoras, con el fin de que tengan libre acceso a la información y a la educación, dos derechos universales”.

Por otro lado, en Ecuador junto a la organización J3M y el pueblo Chachi o Cayapas, en la selva tropical en la provincia de Esmeraldas, trabajan para el acceso a las lámparas solares y próximamente empezarán con los sistemas domiciliarios.

Asimismo, con la asociación Kara Solar van a construir un barco solar en Ecuador con el que navegarán desde la Amazonia ecuatoriana hasta la desembocadura del Amazonas en Brasil, tras recorrer unos 5.000 kilómetros. La embarcación buscará reivindicar la utilización de la energía solar.