La norma hace referencia a los riesgos que implica la ingesta frecuente de sustancias con altos contenidos de grasas saturadas y trans, azúcares y sal adicionadas. Los platos cuestionados incluyen a hamburguesas, salchichas tipo Viena, frituras, pizzas, todo tipo de alimentos procesados o ultraprocesados y bebidas sin alcohol, gasificadas o no; en las modalidades de venta en comercios o puestos ambulantes de consumo en el lugar, “para llevar” y “envío a domicilio”.

Al apostar a este cambio de costumbre, destinado a neutralizar los efectos nocivos, la legisladora Susana Diéguez como autora de la iniciativa fundamentó que “el cuerpo humano necesita energía para poder vivir y se mide en calorías, cuya necesidad de consumo varía en función de la edad y actividad que desarrolle”, por lo tanto “las calorías necesarias deben provenir de una dieta saludable”. Aclaró que no se trata de ninguna prohibición alimentaria sino que “apunta a lo preventivo, y que te avisen qué es lo que vas a consumir”.

Puso como ejemplo que un niño de cinco años necesita 1.500 calorías diarias, y en un local de “comidas rápidas” en caso de ingerir una hamburguesa (600 calorías), papas fritas medianas (353), gaseosa mediana (145) y helado o postre (200) recibirá 1.298 calorías “en un sólo menú, y muy cerca de las necesarias”.

Diéguez advirtió que “el resto de los alimentos sin dudas generará un excedente de calorías que se transformará en grasa en el cuerpo haciéndolo proclive a la obesidad, tanto en edad temprana como adulta”. El encuadre legal establece que los comercios y puestos ambulantes que expendan este tipo de comidas, exhiban, en forma visible mediante cartelería y en el menú impreso, la consigna: “El consumo frecuente de este alimento puede provocar serios trastornos en la salud”.

Los locales comerciales y “deliverys” deberán tener impresa en la caja o envoltorio donde se provea el producto la misma leyenda. La autoridad de aplicación es el Ministerio de Salud provincial y, si bien esta cartera a través del área de Fiscalización cuenta con su propio tarifario sancionatorio, el nuevo esquema avanza son su propio régimen de multa en caso de incumplimientos por parte de los gastronómicos.

La primera infracción será de Apercibimiento, y de la Segunda a la cuarta infracción inclusive se impondrán sanciones pecuniarias equivalente de uno a tres Salarios Mínimos, Vital y Móvil (6.180 pesos). La quinta infracción y subsiguientes aplicarán multas de entre cuatro y 10 salarios.