En Monte Grande (Buenos Aires) una pareja de japoneses desde 1971 cultivan hortalizas con métodos orgánicos, libre de agrotóxicos y con una visión trascendental de su actividad expresan que el crecimiento de sus hortalizas tienen “un cimiento espiritual en su relación con la tierra”

Como cualquiera vivimos épocas muy difíciles pero ahora tenemos una demanda creciente y en los últimos cuatro años se duplicó la venta. Trabajamos a pleno pero lo que hacemos y sentimos en producción de alimentos orgánicos tiene un cimiento espiritual” comenta entusiasmado Seiki Sasaki jefe de familia y del emprendimiento.

Apoyado por la creciente demanda de alimentos sanos y libres de pesticidas, el emprendimiento familiar goza de buena salud. Lo acompaña en la tarea su esposa Cecilia, también nacida en Japón. Seiki cuenta que un problema de salud lo llevó a cultivar la tierra. Tienen 40 hectáreas y sostiene: “Los químicos nos estaban enfermando a nosotros” 

La finca, tan cerca de la ciudad de Buenos Aires, es un ejemplo de que otra forma de hacer agricultura es posible. La pareja trabaja la tierra bajo los preceptos de Mokichi Okada, un pensador japonés que a mediados del siglo XX desarrolló la agricultura natural sin fertilizantes, herbicidas ni plaguicidas y se fundamenta en la armonía entre las energías del Fuego, el Agua y la Tierra,

Seiki y Cecilia cultivan puerros, zapallos, calabazas, berenjenas, ajíes, repollos y acelgas, pero también otras parcelas están destinadas al cultivo de diferentes variedades de arroces japoneses. 

Con un jardín japonés y caídas de agua, la chacra de los Sasaki tiene el encanto propio del estilo nipón, sólo que está en Esteban Echeverría. El secreto de sus hortalizas está en el tiempo y en el modo con el que trabaja la tierra, y la utilización de un buen compost que usa para abonar el suelo. “Nosotros hacemos un circuito biológico en el que interactúan variedades vegetales y animales con el resultado de plantas sin ningún químico pero lo más trabajoso es el desmalezamiento que hacemos a mano, metro a metro

El amor por las plantas, seres vivos pacientes y dadores de alimentos, es el eje por el que se mueve esta pareja de japoneses que entienden que la tierra es como lo tratamos, hay una energía recíproca entre nosotros y ella cuando se establece esta comunicación y lealtal natural. 

La pareja forma parte de MOA Internacional, una asociación de filosofía y cultura que pretende “crear una sociedad mejor fundada sobre los principios de verdad, virtud y belleza que son los lineamientos dejados por el filósofo japonés Mokichi Okada y que a la vez es certificadora de calidad de alimentos” Seiki reflexiona mientras mira su familia, su esposa y sus plantas. “Hace más de 20 años que tenemos esta tierra libre de químicos, tiene que haber más y más productores orgánicos. Se trata de la salvación de la humanidad. Nosotros no pensamos en la competencia; falta, falta, tenemos que ser muchos más”  

Si te interesa esta temática y querés informarte sobre el riesgo en que nos pone el modelo de agroproducción actual, podés mirar nuestro video ‘Cuando la producción de alimentos nos enferma‘.